El cacao es uno de los alimentos más versátiles que existen y no se limita a la producción de chocolate.  Al ser convertido en una pasta, las aplicaciones culinarias que se le pueden dar son muchísimas, variadas y muy deliciosas. Una de esas aplicaciones ya mencionadas consiste en procesar a este grano para que se pueda consumir en forma de bebida. Por ello, a continuación te presentamos tres maneras en que los antiguos prehispánicos lo bebían y cómo seguimos haciéndolo.

Chocolate de agua

 

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Bebida típica prehispánica de Cholula, conocida como Xocolatl, en el estado de Puebla. Se le conoce como “el elixir de los dioses” debido a que se creía que era consumida por las divinidades. Se prepara con cacao, maíz amarillo, azúcar y agua, en el que un molinillo le da su consistencia de espuma. Es de vital importancia consumirla con hielos y en una jícara de madera, para disfrutar de su sabor al máximo.

Tejate

 

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Otra bebida hecha a partir de chocolate muy popular durante la época prehispánica, es consumida en el estado de Oaxaca. Para prepararla, se requiere harina tostada de maíz, granos de cacao fermentados, flor de cacao y también semillas de mamey. Todos éstos son molidos de manera fina para mezclarlos después con agua fría, y se bebe sola o con azúcar. Es una bebida que tuvo su origen con los pueblos indígenas zapotecas y mixtecos y su popularidad se ha extendido.

Cacapote o cauchan

 

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Finalmente, llega otra de las bebidas hechas a partir de la semilla de cacao más deliciosas del territorio de México. Es helado a base de la semilla ya mencionada, además de maíz molido y canela, los cuales son después mezclados. Puede ser preparada con agua o leche, e incluso algunas versiones son capaces de agregarle alcohol, aunque no es común.