“Lo bueno, viene siempre en un frasco pequeño”, dice por ahí la gente cuando intenta explicar que lo mejor se toma a sorbos. Creemos que esta popular frase puede describir a la perfección al lugar que estamos a punto de redescubrir: Tlaxcala. El estado más pequeño del país es un santuario de tradiciones, fiestas, secretos de la naturaleza y mucho por disfrutar. Es el sitio obligado a visitar este año sí o sí.

Santuario de las Luciérnagas

Si algo puede presumir Tlaxcala ante todo el mundo es sin duda el santuario de las luciérnagas. Este espectáculo de luces se puede disfrutar cada año durante los meses de julio y agosto en los municipios de Nanacamilpa y Españita. La luz incandescente que estos insectos emiten al buscar aparearse, es una experiencia única en el planeta entero.

Santuario de Luciérnagas

La noche que nadie duerme

Mejor descripción de esta icónica fiesta no podría ser más que su nombre mismo. La popular fiesta  del Pueblo Mágico de Huamantla se lleva a cabo durante las procesiones a la Virgen de la Caridad. Su nombre se debe al recorrido que se hace desde la noche hasta las primeras horas de la mañana cuando se regresa la imagen a la iglesia. Durante la celebración, los pobladores tapizan las calles con alfombras de aserrín y arena.

la noche que nadie duerme

Basílica de Nuestra Señora de Ocotlán

A pesar de que México sea un epicentro de iglesias y catedrales, la de Ocotlán tiene un lugar especial. Frente a esta construcción de los siglos XVII y XVIII, se desnudan las montañas y los valles de Tlaxcala. Su fachada recuerda lo mejor del barroco mexicano además de albergar el hermoso legado del pasado de la región.

Basílica de Nuestra Señora de ocotlán

Gastronomía única

A la altura de las grandes cocinas mexicanas, la tlaxcalteca no le pide nada a nadie. Sus estupendos sabores mezclados con sus raíces han creado un paraíso culinario que muchos envidian. La sopa tlaxcalteca, el pollo en pipián, el cerdo borracho y el xolostle, son algunas de las mejores presentaciones que se podrán degustar. No hay que olvidar a los gusanos de maguey y las hormigas mieleras.

sopa tlaxcalteca

Zona arqueológica de Cacaxtla

Escondida entre las tierras desérticas de Tlaxcala, aquí sobrevive el espíritu de uno de los pueblos más importantes de la época prehispánica. Este complejo se compone de diversas estructuras superpuestas y adosadas. Sin embargo, su mayor característica son los sofisticados murales que relatan el pasado de esta hermosa región.

Cacaxtla

Centro Histórico de Tlaxcala

Al final de todo viaje, no hay como volver al lugar que vio nacer al estado entero: la ciudad de Tlaxcala. Una vez aquí, no olvides caminar y disfrutar el maravilloso Centro Histórico. Recorre la Plaza de la Constitución, el Palacio de Justicia, el Teatro Xicoténcatl así como la icónica catedral de Nuestra Señora de la Asunción.

Tlaxcala

Haciendas pulqueras

Nadie puede decir que ha visitado Tlaxcala sin haber recorrido las icónicas haciendas pulqueras. Dentro de estos legendarios lugares se encuentra el espíritu de toda la región y su gran pasado. Nuestra recomendación es sin duda la Hacienda de San Bartolomé donde hallarás uno de los últimos tinacales de Tlaxcala.

Hacienda pulquera en Tlaxcala

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