Todo lo que rodea a la cascada de Puxtla es caos y orden al mismo tiempo. Es capaz de crear una inmensa paz dentro del desorden natural. No por nada, ha sido nombrada como uno de los destinos más impresionantes de toda la región norte de Puebla. Un verdadero tesoro para almas aventureras que buscan descubrir las bellezas de México. Conoce más de ella y adéntrate en su infinito cuerpo.

Río que cae del cielo

También conocida como “la de la siete”, debido a su ubicación en el kilómetro 7 de la carretera Tlatlauquitepec-Mazatepec, la cascada de Puxtla cuenta con una de las caídas más altas de todo México. Sus casi 80 metros de altura constatan la magnitud de su fuerza que 40 metros abajo, se parte, dando vida a dos cascadas más.

cascada de Puxtla

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Antes de ser lo que hoy todos conocemos, esta cascada albergaba una antigua planta hidroeléctrica, la cual era un proyecto del municipio de Atexcaco. En la actualidad, sólo queda la estampa de la naturaleza, quien devoró todo rastro humano. A los alrededores de este hermoso rincón existe una abundante vegetación de tintes vírgenes.

cascada de Puxtla

Para llegar hasta la cascada de Puxtla es necesario seguir un sendero de tierra. Inmediatamente podrás notar un puente que separa al río que alimenta a la caída. Desde este punto, los grandes secretos naturales se comienzan a revelar. Los caminos se inclinan y los helechos te dan la bienvenida a un paraíso inhóspito e inolvidable.

cascada de Puxtla

Al llegar a la cueva de la cascada, el mejor lugar para contemplar la belleza entera del sitio y donde podrás tomar las mejores fotografías, sentirás toda la fuerza y paz que se irradia en cada gota. El lugar se ubica a 6 kilómetros del centro de este Pueblo Mágico. Puedes contratar a alguna de las agencias de viajes ubicadas en el centro que te llevarán hasta el punto exacto.