Existen muchísimos hoteles embrujados en el mundo, algunos con mucho más renombre que otros, tales como el Hotel Stanley, Langham, Parador de Cardona y más. Sin embargo, en México también existen lugares misteriosos como los anteriores que merecen tener más reconocimiento del que actualmente han alcanzado. Es por ello que a continuación te presentamos algunos de los hoteles embrujados en el país.

Mesón de Jobito

Mesón de Jobito, uno de los hoteles embrujados de México

Este edificio en la ciudad de Zacatecas data del siglo XVII y es de particular importancia histórica pues por aquí se transportaban los minerales en la ciudad y fue un punto importante de encuentro durante la Revolución Mexicana. Se han reportado ruidos de caballos por las calles en la madrugada, llamadas a recepción de habitaciones no ocupadas, etc. De particular atención es la habitación 107 de este hotel de 5 estrellas, que reporta ser el cuarto más embrujado de toda la estancia.

Castillo de Santa Cecilia

Hotel Castillo de Santa Cecilia

En la capital de Guanajuato se encuentra este hotel embrujado, de fachada estilo medieval. Cuenta la leyenda que ha habido huéspedes que han salido corriendo de sus habitaciones sin querer regresar por sus pertenencias, un ambiente pesado, una sensación de ser observados y otros reportes. Lo más espeluznante es abrir las cortinas para descubrir cristales manchados con aceite en forma de cruces, que también las encuentras en las puertas. Ruidos extraños, objetos moviéndose de lugar y puertas abriéndose y cerrándose acompañados de risas y voces son suficientes para darle fama al lugar.

Casino y Hotel Agua Caliente

Ex Casino y Hotel Agua Caliente

En la ciudad de Tijuana, Baja California, en la frontera con Estados Unidos, se encuentra una construcción que data su origen al año 1928, donde alguna vez tuvo reconocimiento de estrellas de Hollywood y miembros de la alta sociedad que se deleitaron con su arquitectura y servicios, entre los que se encontraba la apuesta. Sin embargo, el juego de apostar se volvió ilegal en México, por lo que el casino y hotel fue transformado en una escuela pública que es acechado por el fantasma de una mujer, una cantante que murió en 1930 y quien envenenó a su amante luego de que éste le robara una suma de dinero. Debido a que ella se negó a darle el antídoto, él le disparó hasta matarla y su espíritu aún ronda los pasillos.