Diseñado por el arquitecto japonés Toyo Ito, el edificio se encuentra en la zona más moderna de Puebla, misma que comparte con otras atracciones como el Parque Lineal o la Estrella de Puebla. Por fuera es minimalista al cien por ciento pues, con sus altos muros en color blanco hacen un perfect match con el azulado cielo de la ciudad de Puebla. Sin embargo, cuando se entra a este recinto es cuando se recuerda por qué lleva el nombre de Museo Internacional del Barroco (MIB).

museo_barroco_puebla_3

Puebla es una de las ciudades que florecieron gracias a la arquitectura y a la religión, pues a partir de ella, muchas innovaciones llegaron, transformando para siempre el escenario y legando un rico pasado lleno de ornamentos que ha perdurado hasta ahora y que ha sido reunido en el MIB, mostrando el gran esplendor de uno de los estilos más singulares en el mundo.

En un viaje al pasado, específicamente al siglo XVII y XVIII, no solamente podremos observar parte de la tradición poblana, sino que además también se puede observar parte de lo que el mundo creó en torno a este tipo de arte, a lo largo y ancho de sus 18 mil metros cuadrados.

museo_barroco_puebla

Son ocho salas permanentes más dos con espacio para muestras temporales y una para colecciones especiales, además de salones interactivos, auditorio, biblioteca, salas de conferencia, restaurante y una espectacular terraza que además se combina con una curiosa fuente, que es quizá uno de los principales distintivos del recinto.

Los salones que componen al lugar están divididos de la siguiente forma: Teatro in mundi, Sentimiento Barroco, Angelópolis, Pintura y Escultura, Letras barrocas, Deleitar y Conmover, Barroco contemporáneo y Artificios del oído. Con ello, se pretende crear un recorrido por la historia y los espacios que han sido marcados gracias a este estilo artístico.

museo_barroco_puebla_2

La próxima vez que visites la capital poblana, no dudes en sumergirte en este magnífico museo y descubre por qué se ha convertido en el nuevo tesoro de la metrópoli.