Escondido en la jungla urbana del monstruo capitalino, el jardín Masayoshi Ohira es un verdadero sitio de paz. En sus caminos de piedra la gente busca relajarse. Los peces dorados nadan en el tranquilo estanque y un aire relajante protege a todos sus visitantes. El lugar donde la cultura nipona se roba por un momento la esencia mexicana a cambio de una atmósfera apacible. Un verdadero parque japones de la CDMX.

Pedacito de Japón

Sólo un rayo de luz entre los arboles es suficiente para darle calor y vida a este parque japonés de la CDMX. Aquí no existe señal del mundo exterior, a pesar de estar a escasos metros del entramado urbano. Es una bella burbuja que protege a los amantes del silencio.

Vista del parque japonés de la CDMX Masayoshi OhiraEste paraíso japonés se ubica en la Delegación Coyoacán muy cerca de la Calzada de Tlalpan. Fue fundado en el año de 1980 por el ministro japonés Masayoshi Ohira y del cual lleva su nombre. Su apertura significó un símbolo de diplomacia y amistad entre México y Japón.

Antes de ser conocido como es en la actualidad, el parque japonés de la CDMX formaba parte de un espacio de la colonia Country Club. Diversos artistas de la época del cine de oro pisaron este rincón japonés. Además de que fue una locación para diversos largometrajes de aquella etapa.

Vista del estanque y arco rojo del parque japonés de la CDMX En la actualidad, el parque de la Padoga, como también es conocido, sigue siendo un oasis en medio de la ciudad. Sus pequeñas cascadas y arco rojo rememoran la influencia japonesa en nuestro país a la par de mezclar un poco de ambas culturas en un solo sitio. El lugar cuenta con algunos ciruelos, sauces y pinos entre sus campos. También tiene una zona dedicada a los niños con diversos juegos así como diversos espacios perfectos para una caminata tranquila, una charla pacifica o un espacio para leer.

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