Expectante desde la Sierra Norte de Puebla, al pie del Cerro Cabezón, se encuentra el pueblo mágico de Tlatlauquitepec. Colmado de miradores, tradición y belleza natural, visitar esta comunidad es presentarse a la aventura. Cuevas, cascadas, platillos deliciosos… déjanos contarte todo lo que puedes disfrutar en este encantador sitio y las razones por las que debes visitarlo.

tlatlauquitepec

Al inicio de la comunidad

Tlatlauquitepec es una comunidad pequeña, pero rica en historia y tradición. Fue aquí donde, en 1531, se construyó el primer convento de América. Además, la participación de sus habitantes en la guerra de independencia fue muy relevante. Cuando los curas de la región se unieron a Morelos, llevaron un gran número de elementos. Entre ellos estaba José María Fernández del Campo; quien llegaría a ser Diputado del Congreso de Chilpancingo –primera asamblea política mexicana libre del dominio español–.

Durante la Guerra de Reforma, la población fue cuartel de operaciones del General Juan Álvarez; por lo que la comunidad cambió su nombre a Villa de Tornel, en honor a José María Tornel Mendívil. Fue hasta 1895 que recuperó el nombre de Tlatlauquitepec al convertirse en cabecera municipal.

El recorrido por Tlatlauquitepec

Lo primero a conocer son las antiquísimas edificaciones religiosas: el exconvento de Santa María de la Asunción, cuyo resplandor arquitectónico es a causa de su estilo románico, el Santuario del Señor de Huaxtla, la Parroquia del Corazón de Jesús y la Iglesia de Guadalupe, en el cerro al norte de la comunidad, junto al que se encuentra una cascada de 40 metros de altura. Las festividades más importantes de la localidad son la Fiesta Patronal de la Asunción, en agosto, y el Día de Muertos, en noviembre.




 

Si lo que buscas es una aventura ecoturísitca, debes conocer la Cueva del Cerro Colorado, que mide 60 metros de longitud y expertos creen que se realizaban antiguos cultos; la Cueva de Tepehican, con 300 metros de profundidad y petroglifos –símbolos muy antiguos grabados en la roca–; en el Cerro Cabezón puedes disfrutar de una tirolesa de medio kilómetro; el Velo de Novia en realidad es la Cascada de Puxtla, con unos cien metros de altura; la Presa de Mazatepec, también llamada Presa Soledad, es considerada la obra maestra de la industria eléctrica mexicana y en ella puedes practicar deportes acuáticos, y el Centro Vacacional Coatextín, ideal para descansar y divertirte.

Por último, prueba los vinitos de frutas –elaborados por personas de la comunidad de Tatauzoquico– típicos del lugar; así como los chales bordados de lana y blusas de labor. En cuanto a gastronomía, cuentan con los deliciosos tlacoyos, el mole de hongos y el ranchero de guajolote, las carnes ahumadas y los exquisitos dulces tradicionales como las cocadas, higos y calabazas cristalizados, gaznates, macarrones, pepitorias, manjar y jamoncillo.

Alive Unique

Escribe un comentario