Muchas veces adquirimos ciertas frutas y vegetales como parte de nuestra rutina diaria. Al momento de cocinar, y posteriormente al comer, desconocemos mucho del origen y procedencia de cada elemento que nuestro cuerpo recibe. Y aunque parezca un exhaustivo trabajo de investigación, lo cierto es que muchos de nuestros alimentos favoritos provienen de esta misma tierra. Bendito suelo que nos ha regalado estas frutas mexicanas. ¿Ya has probado todas?  

Zapote negro

Es importante aclarar que el zapote puede encontrarse en tonalidades blancas. Sin embargo, creemos que el zapote negro tiene un toque especial que lo hace unas de nuestras frutas mexicanas favoritas. Su textura y sabor, parecido al chocolate, nace en las costas de Chiapas, Veracruz y hasta Yucatán. Se puede encontrar entre los meses de agosto a enero y a que pesar que su aspecto no es el más atractivo, una vez que lo pruebes comprobarás nuestra teoría.

persona comiendo zapote negro
Foto: ecologiautil.com

Guaya o huaya

Aunque también se puede hallar en Colombia, la guaya es propia del país y se da, principalmente, en los estados que conforman la Península de Yucatán. Recibe otros nombres como mamoncillo, talpajocote y quenepa. Se cubre de una cascara verde que no se consume y en su interior se encuentra una pulpa anaranjada con un sabor agridulce. Es perfecta para hacer mermelada o como un buen nutriente de vitamina C.  

guaya colgando de un árbol
Foto: archivo

Nanche

Michoacán no podría ser lo que es sin el color e identidad que el nanche le otorga. Esta pequeña fruta amarilla, consumida en los meses de mayo, junio y julio, es quizá una de las mayores representantes de la gastronomía michoacana. Guerrero y Nayarit son también grandes productores. Entre sus nutrientes se encuentra una gran cantidad de carbohidratos, fibra y vitaminas C,K y E.

nanches expuestas al sol
Foto: salvadorcueva.com

Chicozapote

De la familia de los zapotes, el chicozapote va más allá de ser una simple fruta. En la época prehispánica se consideraba un elemento curativo. Cuenta con una cubierta café y dorada y su interior tiene un sabor parecido a la pera. Se puede obtener en estados del Pacifico y también de la Península de Yucatán. Es bien sabido que de esta exótica fruta se obtiene una goma para mascar, excelente para la higiene bucal.

interior de un chicozapote
Foto: pinterest.com

Mamey

Envuelta en una gruesa capa café, el mamey es una de las frutas mexicanas más conocidas y consumidas. Ya sea en agua, dulces o helado, este producto posee un sabor difícil de explicar debido a la combinación de elementos que van desde la canela hasta la calabaza. Se suele dar entre los meses de enero y julio y se puede encontrar mayormente en los estados de Veracruz, Tabasco y Chiapas.

mamey puesto a la venta
Foto: quadratin.com

Capulín  

También conocida como la Cereza Negra, el capulín cuenta con un sabor carnoso, agridulce y fuerte. Destaca por su alto contenido de vitaminas A, K y complejo B, además de ser utilizado para tratar la tos y dolores estomacales. Sus principales productores son el Estado de México, Puebla y Veracruz. Incluso en algunos otros sitios del país, se suele usar como un amuleto. Una de las frutas mexicanas más importantes.

canasta de capulines listos para vender
Foto: 2000agro.com

Pitaya

A pesar de lo similar que pueda parecer a la pitahaya, la piyata se distingue por una cosa en singular: esta rodeada de espinas. Su interior puede tener tonalidades blancas, rojas, amarillas, moradas, rojas y con una gran cantidad de semillas negras. Su sabor es más dulce que la pitahaya y se produce principalmente en Oaxaca, Puebla y Jalisco.

pitayas exhibidas en un mercado
Foto: elsoldehermosillo.com

Jocote

Desde Brasil hasta México, el jocote ha extendido su territorio a territorio inimaginables sin perder su estilo. Se trata de una fruta que crece en estados como Tamaulipas, Sonora, Sinaloa y la Pensínsula de Yucatán. En cuanto a su sabor, se caracteriza por ser jugosa y de tonos amarillos y rojos.

vista de un arbol de jocotes maduro
Foto: lifeder.com

Chirimoya

Curiosa desde su nombre, la chirimoya es perfecta para quitar la sed durante los días de calor. Cuenta con tonos ácidos que se mezclan con la intensa dulzura de su contenido. Lo mejor es consumirla pronto o se oscurecerá pronto y su sabor se modificará. Se suele dar en estados como Morelos, Michoacán e Hidalgo. También contiene grandes cantidades de vitamina C, potasio, glucosa y fructosa.

interior de una chirimoya
Foto: periodistadigital.com

Tuna

Con más de 20 mil productores en todo México, la tuna es sin duda, una de las frutas mexicanas más queridas en el país. Pertenece al grupo de las cactáceas y posee una cubierta gruesa y espinosa. Cuenta con una gran cantidad de vitaminas, minerales y proteínas, además de gozar con un sabor dulce y jugoso.

foto: mercadolibre.com

Tejocote

Generalmente preparada en mermeladas, dulces y bebidas, el tejocote forma parte de la colorida gastronomía mexicana. Su reducido tamaño y agridulce sabor lo convierten en un fruto dinámico y versátil. Cuenta con un gran número de beneficios como la vitamina C, B y calcio. Curiosamente, se suele dar en las regiones nevadas como la de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl.

grupo de tejocotes
Foto: hablemosdealimentos.com

Continuar leyendo: 9 alimentos de México que el mundo adora