Ella es Abigail Mendoza y, aunque para muchos no resulte familiar, en el mundo de la gastronomía su solo nombre pesa y mucho. Se trata de una de las mujeres que ha llevado el nombre de Oaxaca y México por todo lo alto. Fiel a sus costumbres, Mendoza es la cocinera zapoteca de la que el mundo habla, gracias a su espectacular sazón. Son las ancestrales recetas las que le han llevado a recorrer el mundo, conquistando corazones, a través del estómago.

cocinera-zapoteca

Oaxaca: motivo de orgullo

La gastronomía mexicana fue reconocida por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. No sólo por los exquisitos y aromáticos sabores, sino por sus métodos de preparación que incluyen milenarios rituales. Además, esta es una de las cocinas que se caracteriza por promover la unión entre los integrantes de la familia.

De esta manera, la cocina oaxaqueña sobresale por sus diversos métodos de cocina, mismos que se transmiten de generación en generación. Esencialmente, son las mujeres quienes se encargan de mantener las tradiciones vivas y servidas sobre la mesa. Este es el caso de Abigail Mendoza, una indígena zapoteca que a lado de sus hermanas atiende el restaurante Tlamanalli.

tlamanalli-platillo

Situado en Teotitlán del Valle, a unos minutos de la capital oaxaqueña, el restaurante se caracteriza por mantener estricto apego a lo tradicional. Así, la cocinera zapoteca se encarga de dar vida a exquisitos platillos étnicos, que van de los moles a la famosa sopa de chipiles.

El chocolate, la flor de calabaza, la masa y los frijoles, se convierten –mediante las manos de la cocinera zapoteca– en suculentas creaciones. Éstas han sido degustadas por figuras como Ferrán Adriá o el ex presidente estadounidense Jimmy Carter, entre muchos otros. Cabe señalar que aquí todo se prepara en metate, con las manos y a fuego lento. Por este motivo deberás estar preparado para encontrarte con comida diametralmente opuesta a la rápida.

De paseo por el mundo

Abigail, nuestra cocinera zapoteca, ha viajado por diferentes partes del mundo. Lo mismo asiste con regularidad a Estados Unidos que a Europa. No sólo para llevar sus sabores oaxaqueños sino para hablar de ellos ante expertos en gastronomía. También ha visitado Asia y por supuesto que ha degustado diferentes platillos. Sin embargo, se mantiene firme en una cosa: lo suyo, lo suyo, es la comida tradicional zapoteca.

Mendoza no mezcla ingredientes con algo que no sea autóctono, pues es una manera de venerar a sus antepasados. Asimismo, asegura que como indígena, lo más importante es mantener un respeto por la naturaleza. Y para ella, el maíz es Dios.

cocinera-zapoteca-abaigail-mendoza

A pesar de ir y venir de las ciudades y congresos más importantes, la cocinera zapoteca no pierde el suelo. Sigue atendiendo a su clientela con la misma sonrisa que le caracteriza desde el momento en que entró a una cocina. Además, ésta es de autoconsumo, es decir que sigue sembrando y cosechando en sus tierras cada ingrediente que usa.

Para esta gran mujer, lo más bello de dedicarse a la cocina es poder llevar a México consigo. Así, ha logrado que el mundo entero centre los ojos en una de las gastronomías más antiguas, ricas y respetuosas que existen.