Nunca un lugar había sido el mejor pretexto para salir, atreverse a realizar algo distinto y encender al espíritu aventurero que vive en cada persona. Nos referimos al Cañón del Paraíso, Querétaro. Este enclave natural conformado por grandes paredes, ríos cristalinos y emociones que emanan de la piel, es la mejor manera para sacudirse todo estrés y aventurarse en un recoveco de múltiples colores y ambiente salvaje.

El paraíso en un cañón

Este enorme atractivo natural se ubica a tan sólo tres kilómetros de Peñamiller, en la Sierra Gorda de Querétaro. A pesar de no contar con una fecha exacta de formación, se sabe que gracias al afluente del río Extoraz se comenzaron a levantar las paredes que hoy en día se pueden escalar o bajar mediante rápel.

Cañón del ParaísoEl sitio está flanqueado de enormes muros que puede llegar a alcanzar hasta los 100 metros de altura. Al explorar la zona, las formaciones rocosas se vuelven leyendas antiguas e historias guardadas sigilosamente. Aquí podrás encontrar una gran cantidad de petroglifos y pinturas rupestres que fueron realizadas por los primeros habitantes chichimecas.

Cañón del Paraíso

La naturaleza en el Cañón del Paraíso permite a los visitantes disfrutar de la zona con diversas actividades como kayak. También se puede gozar de senderismo, excursiones, recorridos en canoas y tablas, escalada en rocas, salto de cascada, entre otras. Al terminar tu recorrido no olvides visitar la comunidad de Peñamiller. Este sitio es perfecto para degustar platillos deliciosos como la trucha arcoíris.

Cañón del ParaísoEl Cañón del Paraíso se localiza a 9.5 kilómetros de la carretera San Juan-Xilitla y a tres kilómetros al oeste del pueblo de Peñamiller. Para llegar es necesario tomar la desviación que se encuentra a 55 kilómetros de Cadereyta sobre la carretera federal 120. No existe costo de entrada pero se recomienda ir a acompañado de algún guía o experto para las actividades a realizar.

Cañón del Paraíso
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