Aunque su verdadero nombre es San Juan Parangaricutiro, un trabalenguas ha hecho famoso a este pueblo del estado de Michoacán.

Parangaricutirimicuaro

Todos los que nos criamos en México hemos escuchado alguna vez aquél trabalenguas que reza: “El pueblo de Parangaricutirimícuaro se va a desparangaricutirimicuarizar. Quien logre desparangaricutirimicuarizarlo gran desparangaricutirimicuarizador será”, lo que ha provocado que muchos crezcamos confundidos y preguntándonos dónde está ese dichoso lugar.

Foto por Julcerlain Black

Pues bien, resulta que ese lugar no existe como tal, más bien se trata de San Juan Parangaricutiro, un rincón michoacano que se ha hecho famoso gracias a este desafío verbal, pero que además resguarda diversos puntos de interés, logrando atraer al turismo nacional e internacional.

Ya sea por su cercanía con el volcán Paricutín, por su herencia purépecha o por las ruinas que yacen en este lugar, derivadas de la explosión que el coloso tuvo en 1943 –la cual provocó la destrucción total de la villa– se ha hecho conocido como un punto de interés en el estado.

San Juan Parangaricutiro

El significado de su peculiar nombre es “el pequeño”, aunque muchas personas aseguran que proviene del vocablo parangari, que quiere decir “mesa”; ello debido a que está sentado en la meseta.

Las artesanías hechas de madera –entre las que destacan los juguetes tradicionales como los baleros y trompos–, así como los rebozos bordados, son algunos de los artículos más representativos que podrás adquirir por estos lares. Asimismo, la gastronomía es algo que debes degustar si te encuentras por aquí, con platillos como las corundaschuripoatápakua, menudo de res y los dulces encabezando las mesas.

Sorpréndete con las tradiciones locales, especialmente durante Semana Santa, y adéntrate en la esencia más pura de Michoacán estando por este punto que es un imperdible del turismo en México.