El Pueblo Mágico de Tula, en Tamaulipas, es famoso por su gastronomía y por ser el lugar de origen de la artesanía más representativa del estado: la cuera tulteca –también conocida como cuera tamaulipeca–. Sin embargo, aunque razones para conocerlo sobran, hay una en especial relacionada con la búsqueda de pareja y uno de los rituales más típicos para conseguirla.

Tula, Tamaulipas

¿Qué hay en Tula, Tamaulipas?

Primero hablemos de lo que encontraremos en Tula. Se trata de una pintoresca comunidad de calles empedradas y repleta de arquitectura colonial. De hecho, es la ciudad más antigua del estado tamaulipeco; pues fue fundada en 1617 por el fraile Juan Bautista de Mollinedo. La Casa Minerva –actual Casa de la Cultura– y la Capilla del Rosario, junto con la Capilla de la Loma del panteón viejo, son las edificaciones imperdibles de todo tour. Esta última tiene un valor histórico agregado al ser uno de los puntos estratégicos militares durante la Revolución Mexicana.

En sus alrededores hallaremos actividades que requieren mayor dinamismo. Tenemos  la Laguna de San Isidro, las Grutas Gallitos, la Cueva de Las Ánimas, las Cascadas La Parida y Los Ahogados del Ejido Juan Sarabia y la Pirámide de Cuitzios, la más grande del asentamiento prehispánico de Tammapul.

En cuanto a comida, tienes que probar las enchiladas tultecas –preparadas con tortillas rojas, papitas guisadas con zanahoria y chorizo, cubiertas con cebolla, queso fresco, lechuga y tomate–, el cabrito amarillo y alguna de las nieves de exóticos sabores que ahí venden. Te recomendamos comenzar con la de tuna o pitahaya. Es muy común encontrar estos platillos en las famosas tertulias que se realizan ahí. Se trata de reuniones sociales que datan desde el porfiriato. Son realizadas durante la tarde y en ellas la gente canta, hacen declamaciones, se narran cuentos y chistes; siempre acompañados por el piano. Por eso es llamada la ciudad de los pianos, porque siempre hay un piano sonando de fondo en cada calle.

El templo de San Antonio de Padua

Finalmente, este es nuestro destino turístico en concreto. Cada 13 de junio, una enorme cantidad de personas de la región y de todos los estados del país se congregan en el Pueblo Mágico de Tula, Tamaulipas, para visitar el Templo de San Antonio de Padua. Esta construcción del siglo XVII y de estilo barroco, se ubica justo frente a la Plaza de Armas. Este santo patrono debe su popularidad a que a él se encomiendan las personas que buscan pareja.

Este santo de los enamorados es la esperanza de aquellos que no encuentran a su media naranja. La tradición es ponerlo de cabeza y hacerle una promesa a cambio de que esa persona especial llegue. Cada noche debes refrendar tu promesa y explicarle cómo lo harías. Al final, si te consigue ese amor que tanto pediste, debes ponerlo de pie y cumplir con lo que prometiste.

Aunque no podemos asegurar que esto funcione, son muchas las personas que lo veneran. Nuestro consejo es que con fe, todo se puede.