Ubicado en la Sierra Gorda de Querétaro, el cañón de El Infiernillo es un desafío de la naturaleza hacía el aventurero de corazón. Sus incesantes cascadas caen al ritmo de sus visitantes. Todos intentan demostrar respeto ante una maravilla natural del estado. La zona es un territorio sin igual de pozas profundas, saltos y rappel de altura. Un lugar donde la adrenalina cobra vida y se queda guardada en sus cristalinas aguas.

Cañón de altura

El mágico municipio de Pinal de Amoles esconde este bello y excitante cañón ubicado en sus más profundas entrañas. La llegada a este lugar es a través del Derramadero de Juárez. A partir de este punto se debe continuar hacia el oeste donde el cerro de El Infiernillo te dará la bienvenida. La entrada a sus imponentes magnitudes.

vista interior del cañón de El InfiernilloEl cañón de El Infiernillo fue explorado a principios del 2010. A partir de esa fecha, el sitio se ha vuelto un recurrente en los amantes del cañonismo. Durante el verano, el caudal del cañón aumenta en gran medida y baja su intensidad el resto del año.

El descenso por la pendiente de este monstruo de piedra se combina con La Barranca, La Escondida, El Chujeve, El Tigre, Agua Fría y Calzón de Lana. Un salto de 15 metros de altura invita a los arriesgados a dar el primer salto. A continuación una serie de rapeles te ayudarán a contemplar la hermosura del lugar.

El cañón se hace muy estrecho en una sección con paredes de más de 100 metros de altura. Los rayos del sol difícilmente entran a este sitio. Al final se abre el cañón después de un espléndido salto al agua. El agua helada de El Infiernillo se mezcla con el sudor de sus retadores que luchan por escalarlo y disfrutarlo al máximo.

Al visitar este lugar también podrás acampar en el Saúz de Guadalupe u hospedarte en Ahuacatlán al igual que en Pinal de Amoles. En este último, existen una gran variedad de lugares para comer así como lugares por visitar.

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