El casi desconocido Centro Ceremonial Otomí

Casi en las faldas del cerro de la Catedral, asentado en una región boscosa poblada de pinos y encinos, se levanta el espectacular Centro Ceremonial Otomí. Cualquiera pensaría que se trata de una antigua zona arqueológica de la época precolombina, pero no es así. Es, en realidad, un bello recinto ceremonial construido en 1980 con las normas y estilos que dictan las tradiciones de este pueblo originario.

Centro Ceremonial Otomí.
Foto: Twitter

Un espacio de encuentro

El Centro Ceremonial Otomí reproduce el antiguo sitio de reunión del pueblo otomí. Comprende elementos arquitectónicos y escultóricos en una combinación de plazas, paseos, andadores, glorietas y columnas que incorporan imágenes míticas y símbolos. Este complejo abarca 50 hectáreas y se divide en dos secciones: la Plaza del Coloso y la Plaza del Sagitario.

Centro Ceremonial Otomí
Foto: endondecorrer.com

La primera sección del Centro Ceremonial Otomí da la bienvenida al visitante con un mural del pintor Luis Aragón. Esta obra es una representación del nahual del jaguar, realizado con piedras de distintas tonalidades. Por su parte, en la Plaza del Sagitario, entra en juego la complejidad de los números y el significado de la cosmología otomí, a través de diversas esculturas, figuras y columnas.

La simbología del Centro Ceremonial Otomí

No es difícil desplazarse dentro del Centro Ceremonial Otomí, ya que todas sus áreas están conectadas mediante caminos y escalinatas. Al recorrer este lugar, podrás darte cuenta que hay elementos arquitectónicos prehispánicos por todos lados. Todo tiene una razón de ser en este lugar. Por ejemplo, las 52 columnas compuestas de dos serpientes entrelazadas, ubicadas en el segundo nivel del complejo, representan las semanas del año y los 52 ciclos del calendario azteca. O las siete columnas del lado oeste del patio, que simbolizan las siete tribus nahuatlacas en el año 820.

Foto: defin.mx

Los paisajes de gran belleza que ofrece el bosque dan un toque sutil al Centro Ceremonial Otomí.  El parque es una excelente opción para una escapada, pues además de admirar una brillante arquitectura, se puede pasear por las áreas verdes y disfrutar de la tranquilidad que obsequia la naturaleza. También puedes visitar el Museo de Cultura Otomí o comprar alguna artesanía en los alrededores.

Ubicación: 34 kilómetros al noreste de Toluca, por la carretera estatal a Temoaya.

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Foto de portada: pueblosmexico.com.mx