En la carretera federal Atlixco-Puebla se encuentra un sitio de tradiciones italianas y sabor mexicano. Un pueblo transportado a otro país con sus raíces y esencia intacta que aún conserva con orgullo. Es Chipilo de Francisco Xavier Mina, la conexión entre Europa y América donde se respira un aire campirano y con tintes de ensueño. Un bunker de historias y pasados dotados de interminable folclor.

Tesoro ítalo-mexicano

La palabra Chipilo proviene del náhuatl chipilli, que quiere decir “pequeño” o “lugar de pequeños”. Una descripción territorial pero lejanamente referente a las inmensas tradiciones y colores que habitan aquí. El lugar fue poblado por inmigrantes italianos que llegaron a esta tierra huyendo de la pobreza que azotaba a su país.

Vista de una antigua foto de Chipilo

Fue así como seis colonias italianas llegaron a estados como Veracruz, Morelos, Estado de México, CDMX y Puebla. Con el paso del tiempo, la mayoría fueron disueltas e integradas a su nueva patria a excepción de una, Chipilo de Francisco Xavier Mina, antes llamada colonia Fernández Leal.

Joya de dos mundos

Prontamente, el lugar fue invadido por 420 italianos provenientes del poblado de Segusino. De igual manera, personas de otras localidades como Valdobbiadene, Feltre, Quero y Maser formaron parte. Oficialmente el 2 de octubre de 1882, la colonia dio inicio a su larga historia dotada. Es de rescatar que los habitantes conservan su propio idioma llamado chipileño, una combinación de véneto, la lengua originaria de los habitantes, náhuatl y español.

Vista de un letrero en las cercanías de ChipiloSe dice que durante la época revolucionaria, los pobladores tuvieron que enfrentarse contra el ejercito zapatista. Sin embargo, su pronta reacción les ayudó a resistir los embates y defender sus tierras, acción que llegó hasta los oídos del antiguo Reino de Italia. Esta localidad perteneciente al municipio de San Gregorio Atzompa no cuenta con zócalo, kiosco o mercado. En cambio, mantiene los ornamentos tradicionales de su origen y destaca por su sencillez.

Charros participando de un acto ceremonial en ChipiloCon el paso del tiempo y la modernización de sus cercanías, Chipilo mantiene varias de sus raíces en perfecto estado. Cuenta con una reconocida industria de elaboración de quesos y lácteos. Además de mantener un ambiente hogareño en cada una de sus esquina con olor de un poblado resguardado por el tiempo.

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