Cristal, hierro forjado, plantas, flores y muchos colores, hacen de este uno de los lugares más impresionantes del Estado de México. Se trata del Cosmovitral, una especie de edificio que cuenta en su interior con un jardín botánico, cuya estructura art noveau resalta a simple vista.

Mirada al techo del famoso Cosmovitral

Durante la época del porfiriato, este lugar fue un mercado tradicional. Su construcción comenzó en el año 1903, sin embargo, debido al periodo de inestabilidad que se vivía en toda la República Mexicana, su inauguración oficial se dio hasta 1933, dando pie a que durante 40 años se albergaran diferentes locales comerciales en su interior.

Cabe señalar que esta obra arquitectónica fue idea y obra de Manuel Arratia y que los trabajos de herrería fueron traídos desde la ciudad de Monterrey, famosa por su tradición fundidora.

Interior del Cosmovitral adornado con fuentes

Sin embargo, fue hasta 1980 –luego de que se reubicaran a los mercaderes en otros centros en 1975– cuando fue inaugurado lo que hoy se conoce como Cosmovitral, ya que hubo que trabajar durante cinco años en la remodelación del recinto, misma en la que intervendría Leopoldo Flores, quien fue el encargado de expresar el génesis y el papel del hombre a través del emblemático vitral que hoy se ha convertido en el símbolo por excelencia de Toluca.

Debido al efecto de luz que provoca, la obra resplandece por sí sola y es gracias a la pericia del vitralista Bernabé Fernández que los trazos de Flores lograron ser ejecutados tal como los tenía en mente, mediante más de tres años de trabajo y con más de 70 toneladas de metal, 45 toneladas de vidrio y 25 toneladas de plomo que forman 500 mil trozos de vidrio de diferentes tamaños y colores.

Vista de noche de El Cosmovitral

Cabe señalar que fue el mismo recinto, ahora renovado y con cristales que permitían que la luz del sol se colara sin que el frío toluqueño afectara lo que hay dentro, el que permitió que se pudieran cultivar diferentes especies de plantas y flores – incluidas orquídeas, aves de paraíso, azucenas, rosas y otras especies más provenientes de África, Asia, Centro y Sudamérica.

Si viajas a la capital mexiquense no olvides destinar un poco de tu tiempo para visitar este lugar, pues estamos seguros que te robará el aliento y te ayudará a apreciar mejor a todas las maravillas que tiene nuestro país para ofrecer al turismo nacional y extranjero.

La vista más emblemática del Cosmovitral, en Toluca