Ser mexicano es increíble, es genial, es lo mejor que nos pudo haber pasado. Y para alguien extranjero viendo nuestras costumbres por primera vez… podemos ser algo raros. Tal vez nosotros no nos damos cuenta porque vemos estas cosas de manera prácticamente diaria, pero para que te des una idea, te damos una lista de algunas de las costumbres raras de los mexicanos.

A todo le echamos limón

Limón

Es muy poca la comida a la cual no le echamos jugo de esta verde fruta. Y mientras más sepa a limón, borrando todo sabor que quede por debajo, mejor. Por cierto, a lo que nosotros le decimos limón, en el resto de los países hispano parlantes es lima.

Tomamos refresco en exceso

Refresco de cola

Somos el segundo mayor consumidor de bebidas azucaradas y carbonatadas a nivel mundial. Eso tal vez explique los altos niveles de obesidad en el país.

Somos impuntuales

Impuntualidad

Para nosotros, es de lo más normal del mundo llegar media hora tarde a una cita. Ni siquiera lo vemos mal, pero para muchos extranjeros, esto puede resultar bastante molesto de nuestra parte.

Ahorita

Ahorita, una de las costumbres raras de los mexicanos

Ah, los mil significados del “ahorita”, una de las costumbres raras de los mexicanos más difíciles de entender. Puede significar en este momento, en un rato, en mucho tiempo o tal vez nunca.

Oxxo, oficina burocrática y bursátil

Oxxo

No, no es normal poder pagar luz, teléfono, internet, gas, agua y banco en una tienda de autoservicio. Sólo nosotros lo hacemos.

Educados en público

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Se nos ha inculcado responder “mande” en lugar de “¿qué?” y de saludar a TODOS cuando entremos a un lugar público, al igual que despedirnos al momento de salir. ¿Por qué? Para no parecer groseros. De lo contrario… hay chancla.

Pulcros

Lavar las manos

El mexicano es increíblemente limpio. Procura su aseo e higiene personal muy seguido, en comparación de otros países europeos o asiáticos donde el baño diario no es algo tan enraizado.

Pura fiesta

Fiesta mexicana

Tenemos una cantidad ridícula de días festivos, los cuales aprovechamos para no ir a la escuela o al trabajo y celebrar a lo grande.