Este Pueblo Mágico en el estado de Puebla no es un sitio cualquiera. Hay algo en él que imposibilita no enamorarte de sus calles, su gente y ese delicioso café. Después de probarlo, los que bebiste antes no te gustarán. Quizá sea la forma en que te va preparando; como atrayéndote a una trampa. Para llegar a Cuetzalan, debes recorrer la ladera de la Sierra Madre Oriental, un camino pausado que te permite admirar el esplendor de la naturaleza. Comienzas a relajarte, a respirar más tranquilo. Y entonces, con la misma sensación de un beso robado, tras un manto de neblina aparece una encantadora comunidad que te deja sin parpadear.

Cuetzalan te invita a todo: a pasear por sus calles pintorescas, formadas por casonas blancas y rojas; probar su comida y ese extraño brebaje llamado yolixpa, al que apodan el “todopoderoso”; visitar las profundidades de la Tierra al entrar en sus grutas; nadar bajo una preciosa cascada; disfrutar sus curiosas tradiciones; admirar el legado prehispánico de la Casa de la noche o simplemente sentarte a disfrutar el paisaje y un clima delicioso, acompañado por una taza de uno de los mejores cafés de México.

Caminando por Cuetzalan

Lo primero que notarás en Cuetzalan es su amigable población, orgullosa de sus raíces indígenas. La gente aquí es encantadora y muy alegre. Recorriendo sus calles encontrarás la Parroquia de San Francisco, que data del siglo XVII; la Capilla de la Purísima Concepción, también llamada de la Conchita; el Santuario de Guadalupe, inspirado en la Basílica de Lourdes, en Francia, y su torre decorada con cientos de jarritos de barro, por lo que la conocen como la Iglesia de los Jarritos; su Casa de Cultura y el Museo Etnográfico Calmahuistic.

voladores de cuetzalan puebla

 

Entre sus festividades más importantes está la Danza de los Quetzales, una mirada a la cosmología indígena. De hecho, se cree que el nombre original del lugar era Quetzalan, “lugar donde abundan los quetzales”; las plumas de estas aves eran entregadas como tributo al pueblo azteca desde el reinado del emperador Axayácatl, en 1475. Luego tenemos la Danza de los voladores, su variante pertenece a otro sitio del área del Golfo de México, Papantla, debido a su origen en las tribus totonacas y huastecas.

cascadas cuetzalan puebla

Hacia la aventura

Al salir de la comunidad comienza la aventura en las Grutas de Cuetzalan, un recorrido de 400 metros abierto a todo el público. También debes conocer la Cascada Las Hamacas, rodeada por un conjunto de pozas de agua cristalina donde puedes nadar o practicar camping en la orilla. La otra opción es la Cascada Las Brisas, con su caída de 17 metros de altura y su balneario natural. O recorrer la zona arqueológica Yohualichan, “la casa de la noche”, un importante centro ceremonial cuyos nichos fueron construidos por los totonacas y están relacionados con la luz y la oscuridad, la noche y el día, la vida y la muerte. Son cinco edificios principales orientados a los cuatro puntos cardinales. Se considera la ciudad gemela del Tajín, en Veracruz.

A la hora de comer, prueba los tlayoyos, la sopa de hongos, el chipozonte, acamayas extraídas de los ríos Apulco, Cuichati y Zoquiate, acompañados de yolixpa, bebida de sabor fuerte que se elabora hasta con 32 hierbas, aguardiente y endulzada con miel o piloncillo, que se usa desde remedio contra la diabetes hasta para los piquetes de mosquitos y, claro está, como digestivo.

zona arqueologica yohualichan cuetzalan puebla