Cueva de la Boca, santuario de murciélagos neoleonés

Al ocaso del día, cuando la luz se extingue de manera romántica y sustancial, una nube infinita contra el cielo sale de manera apresurada desde la Cueva de la Boca. El aire se llena de miles de aleteos mientras los alrededores crujen al sentir la imponente fuerza de la nube. La noche cae entonces en su totalidad. Así termina, o más bien, empieza un día en la Cueva de la Boca: el refugio máximo de los murciélagos en México.

La casa de los murciélagos

Si existiese una versión mexicana del famoso vigilante nocturno de Ciudad Gótica, estamos seguros que la Cueva de la Boca, Nuevo León, sería el sitio perfecto para establecer la baticueva. Pero no lo decimos solo por su ubicación poco conocida y lejana–a unos 40 kilómetros de la ciudad de Monterrey, en los alrededores del Pueblo Mágico de Santiago–. Lo mencionamos porque se sentiría bastante cómodo entre los habitantes permanentes de este refugio: murciélagos.

panorámica de la cueva de la boca
Foto: canaldelcongreso.com

Ubicada en la entrada de la Sierra Madre Oriental –a una altura que oscila entre los 445 y 600 msnm– la Cueva de la Boca es en pocas palabras, el máximo refugio de los murciélagos en México. Se sabe que aquí existe una de las colonias reproductivas de maternidad más grandes del continente, por lo que el número de residentes asciende a más de cinco millones en la actualidad.

murcielagos en la cueva de la boca
Foto: nuevoleon.travel

Pero más allá de su estatus como refugio, la Cueva de la Boca se ha vuelto el pilar más grande en la conservación de la zona gracias a sus habitantes. La especie reinante, los murciélagos guaneros, son capaces de consumir hasta 50 toneladas de insectos por noche. Esta acción, además de llenar los estómagos de estos animales, ayuda a controlar las plagas que azotan los cultivos circundantes. Por tal razón, los murciélagos se han vuelto parte trascendental en el equilibrio y conservación de esta región de Nuevo León.

murciélagos volando
Foto: aboutespanol.com

Una cueva para explorar

En los últimos años, y dejando a un lado la importancia ecológica del lugar, la Cueva de la Boca se ha vuelto uno de los mejores destinos silvestres de Nuevo León. El lugar cuenta con agradables y extensos senderos que parecen perderse entre árboles, ríos y arbustos. De igual manera, su estatus de leyenda –se dice que un gran ladrón llamado Agapito Treviño, quien aterrorizaba a los ricos de Monterrey en siglo XIX, escondió sus tesoros aquí– le ha ayudado a colocarse como un destino de aventura y descubrimientos.

Foto: tripadvisor.com

Entre las actividades que se pueden realizar aquí se encuentra el senderismo, observación de aves y hasta ciclismo de montaña. De igual manera, es ideal para realizar campismo y sobre todo, desconectarse del mundo y sentir la naturaleza a flor de piel.

Foto de portada: Oswaldo Ordóñez

Continuar leyendo: El desierto y los mamuts de Mina, Nuevo León