Guadalajara, la capital del estado de Jalisco, es una de las joyas más importantes del turismo dentro de todo México. Posee una serie de edificios y arquitectura que demuestran por qué la tierra tapatía es la favorita de estos lares. Es por ello que a continuación te platicaremos de uno de estos lugares: el Teatro Degollado, lugar para representar grandes obras.

El origen del Teatro Alarcón

El origen del Teatro Degollado

La primera piedra del Teatro Degollado fue colocada el 5 de marzo de 1855, siendo ya inaugurado en 1866. Su nombre original fue Teatro Alarcón, en honor al dramaturgo Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza, siendo Lucía de Lammermoor su acto inaugural. El arquitecto Jacobo Gálvez fue el responsable de su construcción, bajo el gobierno de José Santos Degollado.

Interior del Teatro Degollado

El actual Teatro Degollado fue propuesto por Antonio Pérez Verdía para satisfacer la demanda de obras de teatro en Guadalajara. Su nombre actual llegaría en 1866, cuando las tropas liberales tomaron control de la plaza donde se encuentra el teatro. Fue renombrado así en honor a Santos Degollado, después de que muriera en combate el 16 de junio de 1861.

El actual Teatro Degollado

Teatro Degollado iluminado

Si bien ha pasado por muchos estilos arquitectónicos, en la actualidad el Teatro Degollado posee una fachada de neoclásico recargado. En su bóveda contiene frescos de Gerardo Suárez y Jacobo Gálvez que aluden al cuarto canto de la Divina Comedia. En su fachada de cantera está la imagen del dios griego Apolo y las nueve musas que inspiran al arte.

Ahora, el Teatro Degollado es el hogar de la Orquesta Filarmónica de Jalisco y de otros grupos de interpretación artística. Entre ellos: el Ballet Folklórico de la Universidad de Guadalajara y a su vez el Ballet del Ayuntamiento de Guadalajara. Ha sido escenario para ópera, ballet clásico, recitales, obras teatrales y demás, presentando a grandes artistas tanto nacionales como internacionales.