Mazatlán es un destino de playas hermosas, gente alegre y fiesta eterna. Aquí los espectáculos están a la orden del día, incluso los más intrépidos y peligrosos. Puedes encontrarlos en el crepúsculo, en las olas del mar, en el malecón o en atracciones convertidas en tradición como El Clavadista. En este sitio se realiza una actividad tan impresionante como peligrosa.

El Clavadista, un espectáculo en Mazatlán.
Foto: expedia.com.mx

Tradición en Mazatlán

El Clavadista es el nombre con el que se le conoce a un mirador ubicado en la glorieta Sánchez Taboada, justo frente al majestuoso Océano Pacífico. Desde hace varias décadas, este es un lugar en el que puedes pasar un rato agradable mientras disfrutas del mar, pero también es una ubicación perfecta para que los clavadistas hagan gala de sus habilidades. En el sitio hay una roca de más de 14 metros de altura, desde el cual los intrépidos clavadistas se lanzan al agua.

El Clavadista.
Foto: vamonosamazatlan.com.mx

No se sabe con exactitud cuándo fue que comenzó esta tradición. Algunos cuentan que inició hace más de 60 años, cuando un grupo de estudiantes de Guadalajara comenzó a lanzarse de El Clavadista por diversión. Después se asentaron en Mazatlán y comenzaron a instruir a más personas para hacer los saltos. Muchos años después el espectáculo continúa. Visitantes y locales se reúnen durante la tarde y noche para admirar verdaderas hazañas.

El Clavadista, espectáculo inolvidable

Es imposible no comparar El Clavadista de Mazatlán con la quebrada en Acapulco. Por este motivo muchos demeritan el riesgo, pero eso es un error. La dificultad de los clavados en Mazatlán es muy elevada debido a la poca profundidad del mar en esta zona. A esto hay que sumarle las afiladas rocas que acompañan en su descenso al clavadista. Cualquier error o mal cálculo podría ocasionarles heridas graves o la muerte.

El Clavadista.
Foto: conferencia.anuies.mx

Pero los clavadistas ya tienen bien medida esta actividad. Esperan la llegada de una ola de gran tamaño para lanzarse en picada sin titubear. Les tomó años perfeccionar la técnica, incluso lo hacen durante las noches alumbrando las olas y el mar con una antorcha. Entonces, el espectáculo se hace más impresionante. Tienes que ver a estos valientes que se lanzan al vacío, asiste y apóyalos con unas monedas para mantener viva esta tradición en Mazatlán.

Foto de portada: Thomas M

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