El mejor vendedor de empanadas del mundo”, así es como Francisco Orihuela Ramírez ha saltado a la fama en redes sociales. Tal ha sido el éxito del video en el que este carismático joven muestra su talento para desarrollar relaciones públicas a nivel micro con el cliente y así vender sus empanadas, que empresarios de gran envergadura ya le han echado el ojo.

los años dorados de Acapulco

El escenario es Acapulco, y aunque todos conocemos la habilidad y elocuencia de las personas que se dedican a comerciar sus productos en las costas mexicanas, Francisco nos ha mostrado 5 cosas que debemos aprender del mejor vendedor de empanadas del mundo.

1. Usa los términos adecuados en tu discurso

Mercadólogo, garantía previa, relaciones públicas, Martin Luther King. Con esas expresiones no sólo llamó la atención de sus clientes, generó ese “asombro” que le permite mantenerlos atentos. Desde el principio utiliza palabras que, siendo sinceros, no esperaríamos en un jovencito que vende en la playa, pero que sirve a su estrategia; de lo cual hablaremos en el punto 3.

2. Las cifras son poderosas

No es coincidencia que el mejor vendedor de empanadas del mundo inicie con los 86 mil 400 segundos que tiene un día. Cuando utilizas cifras, demuestras un dominio del tema en cuestión, lo que genera confianza en tu audiencia. Además, cifras pequeñas permanecen más tiempo retenidas en la memoria, lo que posibilita que tu público se mantenga enfocada o que al finalizar le sea más fácil recordar la oferta.

3. No pierdas de vista el objetivo

 

La estrategia de Francisco es impactar al posible cliente con palabras que no espera; pero mientras desarrolla el contacto, mantiene presente la oferta en todo momento. Su objetivo es vender empanadas; por lo que no permite que su carisma se convierta en distracción, sino en incentivo. Uno de los principales problemas de la gente en general es permitir que sus talentos se conviertan en sus propios obstáculos.

4. Personalidad de marca

Esto se traduce a cómo hablamos con el cliente y la manera en que deseamos que nos perciba. El mejor vendedor de empanadas del mundo genera una atmósfera de simpatía hacia él mostrándose afable, lo que le facilita el acercamiento a la persona sin transgredir su espacio; pues mantiene en sus expresiones el “usted”. Cercanía y consideración, lo que cualquier cliente desea.

 

5. Conócete a ti mismo

Queda claro que conoce su producto y lo que pasaría si vende una y no tres empanadas, además de manejar su sagacidad para no tropezar con ella; pero la respuesta que brinda cuando le preguntan acerca de Shark Tank es inmejorable. ¿Cuántos no habrían perdido el piso y dado una respuesta que les hubiera alejado de su venta y dar la impresión errónea? Este joven tiene claro que lo inicial es consolidar esta venta; por eso decide conservar la imagen de un sencillo vendedor. Imaginen cómo habría cambiado el video –y el concepto de la mayoría que lo vio– si respondía de otra forma.