El Nido, el aviario que logró preservar al quetzal

Aves milenarias, consideradas sagradas por los integrantes de varios pueblos prehispánicos, viven, se conservan y reproducen en El Nido. Este aviario es único no solo por ser uno de los más grandes de Latinoamérica. En realidad, lo es porque es el primero a nivel mundial en conseguir que el que el quetzal, especie en severo peligro de extinción, se conserve en cautiverio.

Flamencos en El Nido.
Foto: Aldar Adame

Oasis que se anuncia entre cantos

El Nido se ubica en una superficie de más de siete hectáreas en la localidad de Ixtapaluca, Estado de México. Los cantos de sus cientos de aves anuncian este oasis en medio del entorno urbano. Aquí existen auténticas pasarelas de belleza, plumajes multicolores y parvadas que vuelan al unísono. Cohabitan más de mil aves de 320 especies diferentes, provenientes tanto de México como del resto de Sudamérica, África y Asia.

En El Nido se recrean diversos ecosistemas para que sus habitantes se desarrollen de manera cómoda. En un principio, este espacio fue abierto en especial para la comunidad científica especializada en aves. Sin embargo, en 2003, el sitio fue abierto al público en general a modo de permitir el acercamiento del ser humano con estas hermosas formas de la naturaleza. El recorrido al interior es guiado y dura cerca de tres horas.

Se divide en ecoparque (de visita al público) y el santuario, donde están las especies en reproducción que requieren cuidados especiales y tranquilidad. Parece un sitio rústico y quizá en ello radica parte de su encanto. También tiene espacios para realizar tirolesa y un muro de escalada, además de canchas deportivas y zona de ciclismo y patinaje. Si buscas áreas de contacto con las aves, para eso está Agapornis y el Manu Waita, donde podrás alimentar cacatúas, pericos australianos y pájaros del amor, esas aves que solo tienen una pareja en la vida.

El quetzal, orgullo de El Nido

Entre árboles y exótica vegetación es posible admirar águilas reales, aguilillas cola blanca, lechuzas, búhos, guacamayas, cacatúas, halcones, flamencos, faisanes y emús, entre muchos otras especies. Además de aves, en el lugar hay dos jaguares, un puma, monos y capibaras, así como liebres de la Patagonia. Pero en realidad la especie estrella de El Nido es el quetzal, pues no hay otro sitio en el que la gente pueda tener tan cerca a esta ave, sin vidrio ni reja de por medio.

El quetzal es la especie principal de El Nido.
Foto: twitter.com

El logro más importante de El Nido es conseguir que el quetzal viva y se reproduzca en cautiverio cada año desde 2012. Su propósito fundamental es salvar a esta especie y causar un impacto importante en los visitantes por la belleza de esta ave. Aprender a respetar la vida aun cuando se encuentren lejos de los bosques de niebla del sur. Pequeñas, de verde y turquesa, sin duda son la representación del dios Quetzalcóatl en la Tierra. Sin duda hay mucho que aprender de los pájaros y aves exóticas que viven en este aviario, la mayoría en peligro de extinción.

Foto de portada: Corrado Buzzini

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