El Pinar, una casa hermosa y tétrica

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Nostalgia color rosa pinta las paredes de la casona más misteriosa del casco histórico de la ciudad de Mérida. La conoce como El Pinar, una construcción tan intrigante como hermosa. Se mantiene enhiesta desde 1915 en la calle 60, una de las principales arterias de la capital de Yucatán. Parece una pintura atrapada entre un mar de edificios soberbios. Despierta el interés de transeúntes y turistas pues es imposible ignorarla con esa arquitectura y la curiosa vibra que desprende.

Su terrorífica historia

Durante varios años, la majestuosa casa El Pinar estuvo abandonada. Aunque se caía a pedazos, todos los que pasaban frente a ella no podían evitar mirarla con cierta inquietud. Todo se debía a una historia de tragedia y muerte. Según este relato, en El Pinar vivió un joven matrimonio portugués que experimentó extraños acontecimientos. La tragedia sobrevino sobre ellos en la década de 1985, cuando la mujer fue mordida por un murciélago y se contagió de rabia.

El Pinar fue una casa abandonada por muchos años.
Foto: yucatan.com.mx

Aunque para ese tiempo ya existía vacuna contra este mal, el porcentaje de recuperación era muy bajo. La ciencia no dio esperanzas a la mujer, quien padecía de irritabilidad y horribles alucinaciones. Su esposo o tuvo otro remedio que encerrarla en una de las habitaciones de la mansión, que se convirtió en un infierno. Los gritos de angustia y horros atravesaban las paredes y se habían a estrellas en los oídos de los vecinos y de todos los que por ahí pasaban. Finalmente, la mujer murió entre gran dolor y desesperación. El viudo dejó la casa y se cuenta que regresó a su país, pues nunca más se supo de él.

El Pinar y su eterna belleza

El misterio de El Pinar también se debe a su escasa información. Se cree que fue construida en 1915, aunque otros datos dicen que fue en 1906. Algunos especulan que Humberto Perón fue el dueño de la casa y quien la mantuvo en el olvido hasta ser adquirida por Alberto Bulnes Guedea. Este último se dio a la tarea de restaurar el alma de la antigua casona, que algún día fue una importante mansión henequera. La propiedad finalmente fue vendida a la familia Molina, la cual logró darle la esencia de hogar.

El misterio de El Pinar se debe a su escasa información.
Foto: sipse.com

Hoy en día, El Pinar tiene abiertas sus puertas al público. Los yucatecos y turistas pueden satisfacer la curiosidad, que guardaron durante años, sobre esta hermosa propiedad de estilo francés. Descubrirás que esta casa es más hermosa que misteriosa, con sus habitaciones amuebladas y sus detalles según los lujos europeos de la época. Pero si tu curiosidad no puede esperar, puedes consultar el maravilloso tour virtual en el sitio oficial. Descubre El Pinar y las historias que esconde tras sus muros pastel en tu próxima visita a Yucatán.

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Foto de portada: Luis Montalvo

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