A más de 15 kilómetros al norte de San Miguel de Allende, donde pareciera que nada nuevo o sorprendente podría haber, existe un lugar que a simple vista podría parecer ordinario. Sin embargo, una vez dentro del llamado Santuario de Jesús Nazareno, todo visitante podrá comprobar porque a esta celestial construcción se le conoce de mejor manera como la Capilla Sixtina de México.

Espejo del cielo

Bajo la supervisión del sacerdote Luis Felipe Neri de Alfaro, el santuario comenzó a construirse en el siglo XVIII, teniendo como inspiración el Santo Sepulcro en Jerusalén. Tras su finalización, fue consagrado como casa de ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola bajo el nombre de Santuario de Dios y la Patria del muninicipio de Atononilco.

exterior del Santuario de Jesús Nazareno
Foto: laverdad.com

A simple vista, los exteriores del templo se asemejan más a una fortaleza que a un sitio religioso. Esto debido a los grandes muros que miden más de diez metros de largo y una torre de reloj de 20 metros de altura. El complejo total se compone de diversos edificios como la Santa Escuela de Cristo, la Capilla del Rosario, las cámaras del Padre Luis Felipe Neri, la Capilla de Belén y el Bautisterio. Otro grupo de capillas y la Casa de Ejercicios, completan al lugar entero.

Hechizo pictórico

La magia del santuario, y por el que se le conoce como la Capilla Sixtina de México, se encuentra en el templo principal. En este punto, las paredes y techos del interior se encuentran cubiertos de murales, esculturas, inscripciones y pinturas al óleo, todos al estilo barroco indígena. Los hermosos murales corrieron a cargo del artista Miguel Antonio Martínez de Pocasangre, quien durante más de treinta años, dio vida con su pincel a estos muros.

Foto: desdelafe.mx

La mayoría de las pinturas no cuentan con un orden en especifico y en ellas se refleja la reinterpretación del arte europeo por parte de los artistas novohispanos. Las imágenes impresas en el Santuario de Jesús Nazareno destacan por su ambientación local, siendo magnas muestras de la vida religiosa mexicana. En la decoración del templo también se pueden hallar cuadros de Juan Rodríguez Juárez así como

interior del santuario de Jesús nazareno
Foto: archivo

Hoy en día, el Santuario de Jesús Nazareno es un ejemplo de la plenitud del barroco mexicano. Por ello, en 2008, el lugar fue incluido en la lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad por parte de la UNESCO. Un reconocimiento que se suma a su trascendencia histórica, ya que fue en este lugar, donde el cura Miguel Hidalgo y Costilla tomó el estandarte guadalupano para dar inicio a la lucha de Independencia.

interior del santuario de Jesús Nazareno
Foto: archivo

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