Entre las diversas maravillas que embellecen a Taxco, Guerrero, existe un sitio resguardado con celo. Un enclave natural alimentado por un arroyo de agua limpia por donde la vida misma corre. Son las Pozas Azules de Atzala, los hermosos ojos turquesa de la naturaleza guerrerense. El sitio perfecto para sumergirte en su pureza y descansar el alma.

Ojos que se mueven con el cielo

Este hermoso monumento natural se ubica en la comunidad de Atzala en el municipio de Taxco de Alarcón, Guerrero. Este pequeño poblado, conformado por un poco más de mil habitantes, es el encargado de administrar y cuidar el lugar. Estas fosas son alimentadas por un arroyo que al pasar por el poblado forma una amplia gama de diversidad natural. De igual manera, su intenso color es ocasionado por los minerales que habitan en la zona.

Vista de las Pozas Azules de AtzalaEn el sitio se puede nadar dentro de sus siete boquetes entre piedras rocosas y arboles viejos. Alguna de estas fosas son más profundas que otras por lo que se recomienda tomar las debidas precauciones. También se puede practicar rappel, tirolesa además de un día de campo. Se cuenta  además con un área de comedores, baños, vestidores y tiendas de productos locales.

Las Pozas Azules de Atzala son visitadas durante todo el año principalmente en primavera y verano. Esto gracias al festejo del quinto viernes de Cuaresma en la Iglesia de Atzala previo a la Semana Santa. Una de las fiestas más grandes de todo el municipio y estado.

Vista de una de las Pozas Azules en AtzalaPara llegar a este sitio se debe tomar la carretera rumbo a Ixcateopan de Cuauhtémoc hasta llegar al camino a San Pedro Chinchila. La entrada a este sitio es de 25 pesos por persona en un horario de 8 a 18 horas. Para el cuidado del parque se prohíbe usar cremas, bloqueadores solares y champú en el agua y así evitar contaminación.

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