La neblina comienza a cubrir la meseta de la Sierra Madre Occidental mientras un eco de luces rebota en las paredes de estas inmensas rocas. No existiría artista alguno que haya imaginado este paisaje de sombras y precipicios peligrosamente hermosos. Estamos a unos pasos del punto más alto del Espinazo del Diablo, Durango, y el aire parece más ligero y fácil de atrapar. No hay vuelta atrás, tenemos la certeza que nos encontramos en la región más alejada e inhóspita del noreste mexicano. Un sitio infernalmente misterioso que llama a la aventura desde el primer instante.

Por los caminos del infierno

El Espinazo del Diablo es una extensa área que conecta a las ciudades de Mazatlán y Durango mediante una carretera. La levedad del paisaje contrasta con la rudeza de sus bosques, profundas barrancas y figuras escalofriantes alrededor de ella. La zona se distingue por poseer una vasta población de rocas lisas y terrenos planos con senderos estrechos.

Espinazo del DiabloCaminamos estrechamente a lado de nuestro guía por miedo a perdernos o ser testigos de la escalofriante leyenda que se cuenta a los alrededores. Bajamos por los dramáticos senderos que desafían la percepción de la realidad mientras nos damos cuenta de las siluetas que se forman al chocar del sol contra el sólido cuerpo de las rocas. Algunas figuras nos parecen uniformes pero otras toman sentido y obviedad al saber dónde estamos parados. Acabamos de ver al diablo mismo invitándonos a pasar.

Espinazo del DiabloEn territorios peligrosos

Llegando al punto más alto del Espinazo del Diablo, se pueden observar pequeñas poblaciones de no más de diez casas y algunas cabañas abandonadas que aumentan el ambiente de misterio en los alrededores. Arribamos al mirador de Buenos Aires, y la vida parece detenerse por un segundo.  Desde aquí se pueden apreciar las barrancas y paisajes que parecen interminables.

Espinazo del DiabloEl paisaje rocoso y el clima que gobierna en la región, ha propiciado que se convierta en un lugar predilecto para capturar un sinfín de fotografías. Lamentablemente, no existen zonas para acampar por lo que debes tener precaución en tus horarios de visita. En tu camino también encontrarás cascadas, riachuelos y bosques profundos que son escasamente visitados. Mención aparte para la carretera del mismo nombre. Ésta cuenta con curvas pronunciadas y vientos considerables que parecen sacados del fin del mundo. Maneja con precaución y disfruta los grandes paisajes que la Sierra Madre Occidental y el diablo tienen guardados para los aventureros de corazón.

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