Todos los días, el lago de Cuitzeo aparece desde lo más hondo de las planicies michoacanas. Con el correr de los segundos, su inmenso cuerpo se va elevando hasta alcanzar su forma más pura: la del segundo lago más grande de México. Sus grandes sabanas de agua reciben todos los días a decenas de personas que ansían ver un paraíso escondido y eterno, tal como lo es este rincón purepécha.

Manto de reflejos

Ubicado al norte del estado de Michoacán, rozando el sur de Guanajuato, el lago cubre con celo a la población de Cuitzeo del Porvenir. La cuenca del lago cuenta con una extensión de 3 mil 977 kilómetros cuadrados. Es el segundo más grande en México respecto a extensión, solo detrás del lago de Chapala. Se alimenta principalmente de los ríos Grande de Morelia, el Queréndaro y algunos arroyos.

lago de Cuitzeo

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De acuerdo con la investigación de un grupo internacional, debajo del suelo del lago del Cuitzeo se han encontrado sedimentos y rocas exóticas que sustentan la teoría de un evento ocurrido hace más de 12 mil 900 años. Hoy en día, en el lago y sus alrededores, vive un gran número de especies vegetales y animales. Entre las más comunes se encuentran las garzas, gaviotas, el pato canadiense además de una inmensa variedad de peces.

lago de Cuitzeo

La importancia del lago de Cuitzeo va más allá de ser un epicentro de grandes bellezas. Su presencia ayuda a regular el clima de la cuenca. De igual manera, forma parte de la red de reservas para aves playeras. Aquí podrás realizar recorridos desde el amanecer y visitar el pequeño poblado de San Agustín del Pulque.

lago de Cuitzeo

Otra de las mejores cosas que podrás hacer en este sitio es observar el ocaso del atardecer así como capturar en un sinfín de fotografías, la inmensa población de aves y vida silvestre. El lago de Cuitzeo se encuentra a poco más de media hora de la ciudad de Morelia. Se puede llegar a través de la carretera Morelia-Uriangato.