Fuente de Tláloc en Chapultepec, un rincón perdido

Singular hasta en el más mínimo de sus detalles, la Fuente de Tláloc es un homenaje a la vida, el arte y a las raíces más profundas del México prehispánico. Fue diseñada por Diego Rivera y en su peculiar forma, la cual fue diseñada para ser observada desde el cielo, se condensa una diversidad de técnicas artísticas, alusiones al pasado y presente y, sobre todo, mucho amor por este hermoso país.  

Fuente de vida  

La Fuente de la Vida se ubica en la segunda sección del Bosque de Chapultepec, en el sitio llamado como el Cárcamo de Dolores, y desde 1951, año de su creación, se convirtió en una de las construcciones más hermosas y espectaculares de todo México. La mayor razón: la titánica figura del dios Tláloc en su centro. De acuerdo con el mismo Rivera, esta estructura nació como una integración plástica de la pintura y escultura que pudiera vivir en el agua, la cual le daría movimiento a su forma junto con el aire y el cielo reflejado en ella.  

vista aérea de la Fuente de Tláloc
Foto: mxcity.mx

De esta manera, y celebrando las obras hidráulicas del sistema del Río Lerma que llegaban hasta el Cárcamo, nació la Fuente de Tláloc. Para su confección, el artista hizo uso de decenas de piedras de colores y de diversas texturas. De esta manera, dio vida a la deidad que hoy se conforma de dos cabezas que miran, con la boca abierta, hacia el Cárcamo.  

Vista aérea de la fuente de Tláloc
Foto: mxcity.mx

En la figura se puede observar que en su mano derecha sobresalen dos mazorcas de maíz. Mientras que la izquierda siembra granos de la misma planta. La misma escena cuenta además con milpas así como representaciones de peces, arañas y una víbora de cascabel. Finalmente, en el huarache izquierdo de Tláloc, puede notarse que el agua surge de la tierra, como una emulación de que el agua es el origen de todo.  

vista de la fuente en Chapultepec
Foto: chapultepec.org.mx

Construcción celestial  

La Fuente de Tláloc es una de las pocas fuentes en todo el mundo que fue diseñada para observarse desde las alturas. Pero además de esto, Riviera pensó en incluir un mural subacuático que complementara el primer trabajo. Fue así como surgió “El agua: origen de la vida en la tierra”. Este fue realizado originalmente en el túnel que traía las aguas al cárcamo. Lamentablemente, y debido a la baja calidad de los materiales para su confección, el mural comenzó a deteriorarse.  

Mural de Diego Rivera en el Cárcamo de Dolores
Foto: mxcity.mx

Fue hasta 1991 que el mural fue rescatado con ayuda de una recolección voluntaria. Los trabajos incluyeron el desvío del caudal del agua proveniente del Lerma así como el uso de otros materiales para la recuperación de la obra. Es de destacar que esta hermosa pintura que refleja la importancia del agua en las culturas mexicanas, se encuentra en el edificio principal de todo el conjunto.  

Esta última estructura fue diseñada por el arquitecto Ricardo Rivas usando estilos funcionalistas y elementos abstraídos de la arquitectura mesoamericana. Y es que basta con un simple vistazo para notar que se trata más de un espectacular templo que de un edificio cultural.  

Persona corriendo por el cárcamo de Dolores
Foto: timeout.com

Hoy en día, y tras años de trabajo, la Fuente de Tláloc, el mural, el edificio principal y la instalación artística Cámara Lambdona de Ariel Guzik, se han convertido en uno de los conjuntos arquitectónicos y artísticos más espectaculares de México. Un grupo de obras que exaltan a uno de los elementos que dio origen a nuestro país: el agua.  

Foto de portada: Natch Jarero 

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