Existen muchos Pueblos Mágicos y reservas ecológicas a lo largo y ancho de México, pero ninguna es como Cuatro Ciénegas. Este lugar en el estado de Coahuila se caracteriza por sus pozas de agua cristalina y dunas formadas de yeso. Por eso, para que disfrutes al máximo tu estadía aquí, te damos unos tips sobre qué hacer en Cuatro Ciénegas. Es un verdadero oasis en medio de un desierto.

Nada en sus pozas

Poza Azul en Cuatro Ciénegas

Muchas de las formaciones acuáticas que aquí se encuentran son ideales por sus aguas termales. Se encuentran los balnearios El Entronque y El Mezquite, el cráter El Hundido, La Poza de la Becerra y El Nogalito. La única poza que no sirve como balneario es Poza Azul, por ser un área protegida.

Pasea en las dunas de yeso

Dunas de yeso en Cuatro Ciénegas

A unos cuantos kilómetros se encuentra esta maravilla natural, llena de arenas blancas. En realidad, sus arenas son cristales de sulfato de calcio. Es un sitio único en su género y de los tres más importantes en toda América.  Una de sus dunas más famosas es la que se conoce popularmente como El Castillo, debido a que su forma se asemeja a estas construcciones. Ésta se formó debido a la acumulación de yeso en los troncos de los árboles fosilizados, creando una maravilla topográfica como ninguna otra. También encontrarás palapas, mesas, bancas, senderos interpretativos y recorridos eco-turísticos.

Visita los viñedos de Cuatro Ciénegas

Viñedos Vitali

Finalmente, una de las actividades menos conocidas de este Pueblo Mágico es la vitivinícola. Existen muchas casas dedicadas a la producción de vinos, debido al micro clima que permea en esta zona desértica. Como resultado, Cuatro Ciénegas tiene el clima y suelo perfecto para producir vinos de excelente calidad.  De particular atención es la Casa Vinícola Vitali, donde podrás degustar este brebaje y recorrer sus viñedos.