Ubicado a unos 20 kilómetros de Ensenada, Baja California, la Isla Todos Santos consuma su misterio y enigmatismo. Sería uno de los lugares más remotos de todo México sino fuera por la cantidad de ballenas, surfistas y aventureros arriesgados que llegan hasta este tesoro lejano de todo lo conocido. Su forma rocosa, primitiva y salvaje, lo han convertido en una misión que pocos han podido lograr. Comienza a planear tu propia conquista.

Donde todo respira

Isla Todos Santos se compone de un par de islotes situados dentro de la bahía del mismo nombre. Una tiene por nombre Isla Norte y la otra es llamada Isla Sur. Debido al entorno natural y virgen de su territorio, no existen instalaciones, a excepción de dos faros desmoronados y un rancho atunero.

Isla Todos Santos

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El lugar es hogar de diversas especies animales, pero sobre todo, aves. Aquí es común encontrar al gorrión bigotudo coronirrufo, el cual gobierna la isla como ningún otro. Sin embargo, no existe mejor actividad que identifique a la zona que el surf. El tan solo contemplar la gran cantidad de olas, es un espectáculo para comenzar a gozar cada centímetro de este rincón.

Isla Todos Santos

Miles de surfistas de todo el mundo parten desde Ensenada o La Bufadora hacia este paraíso inhóspito. No por nada, se ha convertido en la sede de la prestigiosa Big Wave World Tour. Aficionados y expertos de este deporte han declarado que estas olas son de las más grandes de todo el mundo.

Isla Todos Santos

La Isla Todos Santos es también un lugar ideal para contemplar el paso de las ballenas en temporada. De igual manera, el buceo y la pesca deportiva son otras de las actividades más recurrentes en los alrededores. Existen decenas de tours hasta las islas que tienen un costo de 30 dólares por adulto y 25 dólares por menores de 12 años. El tiempo de paseo es de cuatro horas aproximadamente.

Ballenas en la Isla Todos Santos