Para aquellos que decidan aventurarse a Texcoco, existe un sitio en particular que llamará la atención de esos curiosos viajeros. Se trata de la Ex Hacienda Molino de Flores, ubicada dentro del Parque Nacional con el cual comparte su nombre. Esta construcción de la época virreinal de México fue testigo de varios acontecimientos históricos retratados de manera sigilosa y cuidada.

Los inicios de la Hacienda Molino de Flores

Ex Hacienda Molino de Flores

La Ex Hacienda Molino de Flores se encuentra al oriente de Estado de México puede trazar su historia muy fácilmente. Alguna vez perteneció a los Jardines de Nezahualcóyotl, al menos hasta 1585, con la llegada del soldado español Juan Vázquez. Él estableció aquí un batán, es decir, una fábrica de telas utilizadas para vestir a los santos de las iglesias. Eventualmente, la propiedad fue cambiando de dueños, como Pedro de Dueña, quien aprovechó el río para establecer un molino de trigo en 1585. Con el paso del tiempo, obtuvo diferentes propietarios. Finalmente, cuando lo obtienen los Marqueses de Salvatierra, se queda con su denominación actual.

Hacienda Molino de Flores

Su nombre lo obtiene de Antonio Flores Valdés, quien heredó el predio donde se construyó este sitio de su suegro. Éste era don Antonio Urrutia de Vergara y él dio el terreno a su yerno en el año de 1642 como dote por casarse con su hija Ana. Desde ese momento, la Ex Hacienda Molino de Flores tuvo un periodo fructífero de producción de distintos bienes comerciales.

Todo un registro de historia

En algún momento fue un importante centro de producción de harina de trigo y de pulque, granos y otros más. Prueba de hecho son sus deteriorados edificios como el tinacal, la tienda de raya, el horno de pan y también macheros. También están el portero, cochera, molino, casa principal, casa de visitas y otros que hacen que el tiempo pare.

Ex Hacienda Molino de Flores

Ahora, los visitantes de la Ex Hacienda Molino de Flores pueden disfrutar de sus deteriorados edificios. La Capilla del Cristo del Señor de la Presa sigue siendo un lugar para devotos. Otro sitio de interés es el Templo de San Joaquín. Y aquí se han filmado películas como Sobre las olas, Viva María, Campanas Rojas, Las paredes hablan y El Tigre de Santa Julia. Finalmente, es común que en octubre y noviembre se realicen Noches de Terror en sus 55 hectáreas.

 

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