Más grande que Frida Kahlo, solo Frida Kahlo. Forjada entre un excelso trabajo pictórico, una vida de contrastes y una apasionada forma de vivir y defender en lo que creía, la memoria de la pintora mexicana se hace más grande con el paso del tiempo. Fue una artista en toda la extensión de la palabra que supo plasmar el amor por su país, sus relaciones y su arte. Hoy en día, su leyenda vive más que nunca y permanece eterna en el lugar al que siempre regresó: la Casa Azul de Frida Kahlo.

Recinto de memorias

El 247 de la calle Londres, en el corazón de Coyoacán, se ha vuelto el centro de atención de todos los que deambulan por esta avenida. Y no lo decimos solo por la importancia que tiene dentro de la cultura y el arte mexicano, sino también por la hermosa y llamativa fachada azulada que es capaz de atrapar cualquier mirada a la redonda.  

Foto: infobae.com

La Casa Azul de Frida Kahlo, como su nombre lo dice, fue la residencia donde nació y murió la pintora mexicana. Aunque al casarse con el también artista, Diego Rivera, cambió su residencia durante largos periodos, tanto dentro como fuera del país, esta siempre fue su casa, la que anhelaba su presencia.

Foto: rinconesdemexico.com

En este sitio desfilaron personajes de la talla de André Breton hasta reconocidos políticos como León Trotsky. Fue en este mismo lugar, construido por sus padres en 1904, donde Kahlo se recuperó de su grave lesión que la dejó postrada en cama y por la que pasó por el quirófano más de 32 ocasiones. Se dice que unos años de la muerte de Frida, Rivera encargó a Dolores Olmedo convertir en museo este edificio, De esta manera, en 1958, la Casa Azul de Frida Kahlo abrió por primera vez para honrar la memoria artística de esta gran pintora.

personas caminando por la casa azul de frida kahlo
Foto: rinconesdemxico.com

Otra leyenda en torno a la casa señala que Diego señaló a la misma Olmedo, que el baño permaneciera cerrado por 15 años antes de ser abierto al público. En 2004, este espacio fue finalmente abierto, revelando una gran cantidad de piezas como documentos, libros, fotos y vestidos.

Un recinto eterno

Actualmente, la Casa Azul de Frida Kahlo es el recinto con el mayor acervo de la pintora mexicana. Cuenta con una gran cantidad de objetos personales que revelan su universo íntimo. De igual manera, en ella se encuentran algunas de sus más grandes obras como Vida la Vida, Frida y la cesárea, Retrato de mi padre Wilhem Kahlo, entre otras.

interior de la casa azul de frida kahlo
Foto: maspormas.com

Al caminar por estos pasillos podrás descubrir la habitación donde durmió y donde se encuentra una gran cama de madera con un espejo en el techo. Este fue instalado por la madre de Frida para que la pintora pudiera pintar durante el proceso de recuperación. También tendrás la oportunidad de mirar los hermosos jardines donde caminó, su caballete, muñecas, la cocina de estilo antiguo y sus espectaculares relojes hechos en Puebla.

interior de la casa azul de frida kahlo
Foto: divisare.com

Finalmente, te encontrarás con la urna donde descansan sus restos. Al visitar este museo, no te olvides de observar la pirámide construida por Rivera donde se encuentran diversas piezas como cráneos tallados en basalto y piezas arqueológicas. Asimismo, te recomendamos pasar por la colección llamada Las apariencias engañan, la cual muestra los vestidos usados por Kahlo además de un gran número de adornos.

interior del museo de frida kahlo
Foto: timeout.com

No hay mejor lugar en México para observar y llenarte de la eterna esencia de la pintora mexicana que la Casa Azul de Frida Kahlo. Un lugar con luz propia que resplandece en cualquier plano del arte nacional.

Casa Azul
Dirección: Londres 247, Del Carmen, Coyoacán, CDMX.

Foto de portada: Ulises Moreno

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