De la hermosa ciudad de Parras de la Fuente, Coahuila, muchas cosas podremos mencionar: su exquisita esencia vinícola, un clima sin igual en medio del desierto y un gran número de leyendas e historias alrededor de ella. Sin embargo, y a pesar de la diversidad de atractivos que reinan aquí, existe uno que destaca por su simple descripción: un espectacular templo que, desde lo alto de una colina, vigila y da luz a toda la ciudad. Es la Iglesia del Santo Madero, el rostro mágico y singular que te falta conocer.

Vigilante eterno

Para una iglesia de este tipo, las historias en torno a su origen pueden ir desde lo más real hasta rozar lo fantástico. Y es que a cualquier lugar a donde vayamos, excepto en algunos sitios, no es común alzar la vista y mirar un templo sobre una colina. Cuenta la leyenda que esta iglesia, levantada en 1868, está dedicada a las mujeres solteras que buscan el amor.

personas observando el paisaje desde la iglesia del santo madero
Foto: wikipedia.com

Otra historia sobre su génesis narra que hace muchos años, un niño de nombre Marcelino García advirtió al pueblo que en lo alto del cerro del Sombreretillo (llamado de esta manera por su forma de sombrero) existían vientos con ruidos escalofriantes y estremecedores. Por ello, un valiente parrense llamado Jesús María de Gurrola decidió subir hasta lo alto y colocar una cruz de madera para santificar todo el cerro. Sin embargo, el viento lo tiraba cuantas veces el joven creyente intentaba poner la cruz.

vista de la iglesia del santo madero
Foto: wikipedia.com

Epicentro de fe

Eso ocasionó que los pobladores reunieran fondos y se decidieran a construir de una vez por todas un santuario donde se pudiera resguardar la cruz. De esta última se decía que era santa y bendita ya que tenía una astilla de la cruz en la que Jesús fue crucificado. Finalmente, el templo fue construido y terminado en 1880, convirtiéndose en el centro de fe de toda la ciudad de Parras.

fachada de la iglesia del santo madero
Foto: tripadvisor.com

En la actualidad, para llegar hasta la espectacular Iglesia del Santo Madero es necesario subir 243 escalones. Todo un esfuerzo físico pero que vale la pena en cuanto llegues a la cima de esta maravilla natural y arquitectónica. Una vez arriba, obtendrás la mejor vista de todo Parras. Ya sea de noche o de día, la panorámica dejará a cualquiera sin palabras. Podrás hacer todas las fotografías que quieras hasta obtener la mejor y presumir en tus redes sociales.

personas subiendo a la iglesia del santo madero
Foto: parrascoaabril.es

Te recomendamos visitar el lugar durante la mañana o al atardecer. De está manera evitarás las grandes masas de viajeros. De igual manera, para los creyentes, tendrán la posibilidad de ofrecer regalos a la Santa Cruz y pedir por un milagro. La Iglesia del Santo Madero es prueba infalible que Parras es más que vino, historia y clima sin igual: es un santuario de singulares construcciones donde siempre hay algo nuevo que descubrir.

vista de la iglesia del santo madero
Foto: traviare.com

Foto de portada: Karla Bayly

Continuar leyendo: El viñedo más antiguo de América está en Parras