En un retiro en Amatlán, una localidad a ocho kilómetros de distancia de Tepoztlán, Morelos, se cuenta una curiosa leyenda antigua. Aquí se encuentra una “puerta” que sirve de paso a un mundo distinto al que conocemos, teniendo ésta propiedades únicas. Es por ello que a continuación te platicaremos un poco más acerca de la mítica y sagrada Puerta de Quetzalcóatl.

¿Qué es la Puerta de Quetzalcóatl?

La llamada Puerta de Quetzalcóatl es una roca gigante en forma de arco, dándole una apariencia muy particular y única. Mide 15 metros de altura por 10 de ancho y se cree que posee propiedades cósmicas y de energía mística. Tal es su fama que muchos creen que es una puerta interdimensional, siendo aquí donde nació Quetzalcóatl hace miles de años.

Dicen que la Puerta de Quetzalcóatl se abre cada 31 de diciembre, saliendo objetos voladores de ésta cada año. Esa es la fecha en la que uno puede cruzar el umbral, pero tendrá que quedarse atrapado en ese lado. La persona que cruce sólo podrá salir hasta un año después, una vez que el portal vuelva a ser abierto.

Unión con la naturaleza

Para todos aquellos curiosos que deseen conocer la Puerta de Quetzalcóatl, hay una forma de hospedaje que resalta la espiritualidad. Al pie del monolito se encuentra un hospedaje de tipis –que son estructurales piramidales que eran utilizabas por los indios–. Denominado Living Tipi’s, aquí se puede practicar yoga y meditación, actividades utilizadas para recargar energías con el mundo espiritual.

Living Tipi's

También se ofrecen baños en temazcal, curaciones, clases de tai chi y se prohíbe el alcohol y uso de drogas. Todo con el fin de vivir en armonía con la naturaleza y alinearse a la energía de este místico sitio. Es por estas razones que la Puerta de Quetzalcóatl ha atraído la atención de muchas personas que buscan algo espiritual.