Laguna de Atexcac, agua cristalina dentro de un volcán

Cobijada por la exquisita serranía poblana, la Laguna de Atexcac se ha convertido en un auténtico oasis entre las decenas de montañas y volcanes extintos en los alrededores. De su origen, se podrán contar y comprobar decenas de teorías geológicas. Pero de su hermosa permanencia, solo la ficción podría resolver su eterna presencia. Aunque bien pudo convertirse en el lago más espectacular de todo México, decidió ser un tranquilo aposento acuífero cuidado por volcanes, plantas y miradas.

Centro de leyendas

La Laguna de Atexcac forma parte de los diversos lagos-cráter formados hace miles de años en la Cuenca Oriental del Altiplano mexicano. Los también llamados axalapascos o maares nacieron sobre antiguos volcanes extintos debido a diversos eventos eruptivos. Cada una de estas maravillas cuenta con sus propios microclimas, lo que los convierte en un perfecto y pequeño ecosistema hecho de sus propios organismos, vegetación y fauna.

panoramica de la laguna de atexcac
Foto: @Puebla

Atexcac, ubicado entre Puebla y Veracruz, en el municipio de Guadalupe Victoria, es el integrante más impresionante, escondido y visitado de este singular grupo. Su nombre proviene del náhuatl y significa “en las aguas escarpadas”. Estas mismas cuentan con una profundidad máxima de 39.1 metros además de ser demasiado frías y cuidadas por pendientes muy pronunciadas. Lo más impresionante de este espejo del cielo es la enorme gama de colores que van desde azules hasta esmeraldas. Estos varían a lo largo del día de acuerdo a la temperatura de la mañana, día y tarde, así como por la luz del sol.

vista de la laguna de atexcac
Foto: msicilia.com

Paraíso que abraza

La flora a su alrededor, de tipo desértica, ha ayudado a crear un paisaje de contrastes y tonalidades. Para acceder a su base, se puede tomar un camino desde el borde del cráter, el cual desciende a unos 100 metros hasta las orillas de la laguna. Al llegar a su fondo podrás percibir la gran cantidad de azufre que secunda al manto. Este elemento se debe principalmente a las cercanías que tiene la laguna con los volcanes conocidos como Las Derrumbadas.

Lagua de Atexcac vista desde arriba
Foto: mas-mexico.com.mx

A pesar de su nula fauna marina, la Laguna de Atexcac se ha vuelto la favorita entre los otros lagos a la redonda. Esto gracias a su paisaje compuesto de montañas y aguas azules, perfecto para los aficionados a la fotografía. De igual manera, existe la posibilidad de practicar kayak o surf de remo sobre la superficie. Sin embargo, uno de sus más grandes tesoros proviene de su misterioso y cautivador ambiente. Se dice que en este lugar existe una sirena de largos cabellos plateados que surge bajo la luz de la luna. Su canto, como el de las sirenas, cautiva y pierde a los hombres que la siguen hacia las profundidades.

vista lejana de la laguna de atexcac
Foto: @JFGC

No hay duda que los mayores y más grandes paraísos naturales de México siguen escondidos y ocultos de la vista de todos. Solo pueden ser descubiertos por almas aventureras que desean explorar hasta lo inexplorable de este maravilloso país.

Cómo llegar: saliendo desde la ciudad de Puebla, se debe tomar la carretera 140 que lleva hacia Perote y que comunica varios kilómetros al suroeste, con el crucero de Guadalupe Victoria, donde se ubica la laguna de Atexcac. Otra forma de llegar es por la carretera 140D, tomar la desviación por la carretera 136 y retomar la carretera 140 hacia Guadalupe Victoria.

Foto de portada: Odile Morales Ramírez

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