Existen lugares donde el pasado se toca con las manos. Son sitios de extrema calma y belleza de parajes donde la misticidad cobra encantos. El Estado de México cuenta con un sinodal de hermoso destello donde el agua se mueve  al ritmo de la tranquilidad del lugar. Se trata de las Ciénegas de Lerma, un cruento sitio de paz.

Misteriosa belleza

Las Ciénegas de Lerma son un conjunto de humedales de agua dulce localizados en la cuenca del río Lerma al sur-este del Valle de Toluca en el Altiplano Central Mexicano. Son de tipo palustre dominados por vegetación acuática emergente principalmente de tule palma. Estas formacines localizadas en el Estado de México tienen una característica especial, las llamadas “planchas”. Estas se refieren a fragmentos de suelo de tamaño variado.

vista del atardecer en las Ciénegas de LermaComo jardín del Edén, las Ciénegas de  Lerma son un ecosistema altamente biodiverso. Se han encontrado restos de megafauna prehistórica e innumerables especies de aves migratorias. Este lugar fue también el hogar de grupos de matlatzincas y otomíes quienes establecieron una relación de simbiosis con las lagunas y los manantiales.

Con el paso del tiempo, las Ciénegas de Lerma fueron afectadas por el crecimiento descontrolado de la Ciudad de México. Sus aguas fueron entubadas para llevar agua potable a sus habitantes. Pero finalmente, la naturaleza reclamo lo que era suyo y el líquido vital volvió a esta zona.

vista de las Ciénegas de LermaEn la actualidad, visitar estos pantanosos suelos es explorar la rica fauna y flora del sitio. Hacer pesca deportiva, buscar aves o practicar fotografía. En este espacio se llega por la tierra y se rema por el cielo. Un espacio enclavado en medio del silencio con los volcanes al fondo del paisaje.  Las Ciénegas de Lerma están a tan sólo 30 minutos de la capital mexiquense. Una experiencia de belleza húmeda y marcos sacados de las entrañas del sueño mexicano.

Continuar leyendo: Adéntrate en los Pantanos de Centla