Canciones, poemas, películas, todos ellos inspirados en los atardeceres de Acapulco. Esta playa guerrerense solía ser el sitio predilecto para descansar de los famosos. Aunque su belleza sigue intacta, fue en los 50s donde destacó por su esplendor.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Acapulco se convirtió en el lugar favorito para vacacionar de los europeos. Esto trajo al puerto un increíble crecimiento económico. La costa guerrerense se convirtió en un spot de atención a nivel mundial. Donde antes existían apenas dos o tres casas de huéspedes, pronto las principales cadenas hoteleras se instalaron para no irse.

Puerto de ensueño

Las playas de Caleta y Caletilla se hicieron legendarias en estos años. El matrimonio Kennedy elegiría este puerto para su luna de miel. Años después el también ex presidente Clinton y su esposa los imitarían. Elizabeth Taylor y Mike Tood contrajeron nupcias aquí. Mientras que Frank Sinatra, Judy Garland y Harry Belafonte y se convirtieron en visitantes frecuentes.

Hotel Boca Chica

Acapulco de película

A pesar de no contar con playa, el Hotel Boca Chica fue uno de los hospedajes favoritos de las celebridades. La élite hollywoodense disfrutada del rayo del sol de la costa en este lugar que aún conserva su estilo vintage. Elvis Presley fue uno de los que cayó ante sus encantos. La película Fun in Acapulco (1963) con Ursula Andress fue filmada en el puerto.

Encanto turístico

Pronto la Catedral de Nuestra señora de la Soledad así como el Kiosko de piedra se volvieron puntos obligatorios para los turistas. La Quebrada comenzaría su icónica historia así como la Isla de la Roqueta y el parque Papagayo.

la quebrada

Vida nocturna

La noche era la encargada de desenfrenar la diversión. Pronto Acapulco se turnó en el sol, arena y mar para destacar también por su imparable vida nocturna.

 

Hoy por hoy este destino es digno de visitarse, no conocerlo significaría una verdadera pérdida. Consulta con tu agente de viajes y organiza una escapada a este paraíso.