Los maravillosos médanos de Samalayuca

Las olas en este mar permanecen estoicas ante el paso del tiempo. No se mueven, a menos que el viento o ellas mismas decidan hacerlo. Son suaves, altas además de onduladas en toda su piel. Aquí no podrás hundirte al caminar sobre ellas, a excepción de algunas; solo sentirás el calor y la imponente fuerza del norte de México. Este mar es más que mar. Es el océano dorado de Chihuahua y el sitio donde se esconde el alma salvaje de toda la región: los médanos de Samalayuca.

Desierto y paraíso

Locación para una película de ciencia ficción o estampa de inspiración para todo artista, los médanos de Samalayuca es uno de los atractivos más surreales además de fantásticos en México. Se localizan a 50 kilómetros al sur de Ciudad Juárez, Chihuahua, y se trata de una de las Áreas de Protección de Flora y Fauna más jóvenes del país: 11 años.

Paisaje de los médanos de Samalayuca
Foto: veme.digital.com

Pero a comparación de la diversidad de áreas desérticas existentes en México, los médanos se distinguen por un elemento en común: pureza. Sus hermosas dunas se componen de área sílica, blanca y fina que puede “moverse” libremente debido a la ausencia de población vegetal. Este mismo factor ha ocasionado la formación de decenas de dunas que llegan a convertirse en enormes médanos.

Mar de texturas

Vista de las dunas de Samalayuca al atardecer
Foto: industriadereuniones.com

Tal es la libertad de la zona y la fuerza del viento que se han llegado a colocar barreras de troncos para evitar que inunden las vías de ferrocarril y carreteras. Pero a pesar de lo amenazante que esto pueda parecer, lo cierto es que estamos ante uno de los espectáculos más impresionantes del norte de México

Su cuerpo total consta de 150 kilómetros cuadrados y sobre él se han hallado fósiles marinos de la era cuaternaria. En sus horizontes desnudos también se hallan algunas especies vegetales como el arbusto alquitranado y la gobernadora así como algunos animales como coyotes, conejos, monstruos de Gila, víboras y pumas. Estos pequeños tesoros dejan su lugar a su mayor atractivo: la vista plena, limpia e infinita de todo el desierto.

Personas practicando sandboarding en las dunas de Samalayuca
Foto: cityexpress.com

Un mar de actividades

La mayoría de visitantes llegan hasta esta zona para realizar tareas de exploración además del estudio de algunas plantas y animales. Para realizar esta actividad, te recomendamos apoyarte de un guía. Y para los de alma extrema, los médanos de Samalayuca –nombrados así por la población homónima, la cual es la más cercana– ofrecen otras atracciones como paseos en cuatrimoto, recorridos a pie por zonas especiales así como sandboarding.

Petrograbados en las dunas de Samalayuca
Foto: reportejuárez.com

En tu visita no te olvides de pasar por los petrograbados de Samalayuca y aprender un poco sobre la historia del sitio. De igual manera, tendrás la oportunidad de visitar el ejido de Ojo de la Casa, un sitio histórico donde Benito Juárez dejó huella. Para conocer la zona, la mejor temporada es en otoño o invierno, de esta manera evitarás las altas temperaturas del verano que pueden llegar a sobrepasar los 40 grados centígrados.

Cómo llegar: se encuentra junto al pueblo homónimo de Chihuahua y podrás llegar por la carretera federal 45.

Foto de portada: Jaime Borunda

Continuar leyendo: Cañón del Pegüis, el desconocido de Chihuahua