Cuando decimos que México es un país para todo tipo de viajeros, verdaderamente lo es. Para románticos, aventureros, para aquellos que buscan paz o una fiesta sin igual. Nuestro país es un lugar para cualquier persona que busque experiencias únicas e irrepetibles. Incluso para aquellos amantes de los sucesos paranormales y de otro mundo. Por diversas razones, estos pueblos aterradores de México se han vuelto una atracción para aquellos que buscan emociones interesantes. Conócelos y atrévete a visitarlos.

San Juan Parangaricutiro, Michoacán

Dentro de sus paredes de lava y edificaciones enterradas se esconde la historia de un pueblo echado por la naturaleza. Corría el año de 1943 cuando el volcán Paricutín hizo erupción. Esto ocasionó que la gente dejara sus hogares y fundara el nuevo San Juan Parangaricutiro. Del viejo, sólo quedan restos y una iglesia abrazada por el pasado donde personas aseguran oír gritos y lamentos de la gente que no pudo escapar y quedo sepultada por el paso del volcán.

San Juan ParangaricutiroMineral de Pozos, Guanajuato

Para ser un lugar aterrador, no tiene que estar abandonado o dejado atrás. Este bello Pueblo Mágico ha sido capaz de poblarse en dos ocasiones luego de haber sido desolado por la gente. Estos sucesos le han dado un ambiente y aire de misterio a este rincón guanajuatense. Sus ruinas de piedra y calles cubiertas de niebla, son el escenario de diversas apariciones que dan pie a un sinfín de leyendas.

Mineral de PozosReal de Catorce, San Luis Potosí

A pesar de ser uno de los poblados más visitados y tradicionales de todo el país, este Pueblo Mágico es también el lugar en donde se desarrollan un sinfín de leyendas e historias espeluznantes. Quizá sea por su pasado, marcado de desolaciones y repoblamientos, o tal vez por su rostro antiguo pero labrado de misterios. Sin importar una única razón, Real de Catorce es uno de los pueblos aterradores de México.

Real de CatorceViejo Guerrero, Tamaulipas

Bajo un millar de unidades de agua existió alguna vez el pueblo de Viejo Guerrero. Este poblado tamaulipeco se fundó en el año de 1750 y con el tiempo se convirtió en una ciudad de desarrollo y tradición. Sin embargo, para el año de 1953, la construcción de la presa Falcón inundó el lugar haciendo que toda la gente huyera a otros sitios. Hoy en día, y con un panorama de ultratumba, en el sitio se puede ver parte de la iglesia de Nuestra Señora del Refugio donde los visitantes pueden ir en embarcaciones y estremecerse con el crudo ambiente que se respira.

viejo GuerreroOjuela, Durango

De aquel poblado de desarrollo minero, hoy sólo queda su puente colgante y la mina del mismo nombre. Ojuela fue un lugar dotado de riquezas y prosperidad. Con el paso del tiempo y las diversas inundaciones en la mina, la gente decidió dejar el lugar para buscar nuevas oportunidades. En la actualidad, sólo sobrevive el puente que guarda diversas historias paranormales así como apariciones que perturbarán al más valiente. Uno de los pueblos aterradores de México por excelencia.

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