México es muy amplio y tiene una historia muy extensa, por lo que no resulta para nada sorprendente que exista una gran cantidad de pueblos fantasmas dentro del país. Pequeñas poblaciones que en un principio fueron grandes centros de actividad humana y que tuvieron que ser abandonaos por distintas razones. Es por ello que a continuación presentamos algunos de los pueblos fantasmas de México,

Ojuela

Ojuela, Durango, uno de los pueblos fantasmas de México

Ubicado en Durango, éste fue un importante centro minero de la región del Bolsón de Mapimí. Aquí se extraían minerales como zinc, oro, manganeso y plata. Su principal atractivo es el puente colgante que tomó como inspiración al Golden Gate de San Francisco. Sin embargo, el destapar una vena acuática de un río submarino en las minas ocasionó que éstas se inundaran permanentemente, causando la decadencia del pueblo.

Guerrero Viejo

Guerrero Viejo

Actualmente se encuentra en Tamaulipas, aunque fue fundada por gente de Nuevo León. Esta locación es famosa debido a que en 1944, los gobiernos de México y Estados Unidos firmaron un acuerdo para la construcción de la Presa Falcón, por lo que el pueblo fue abandonado en 1953, cuando se inauguró la presa. Todavía se le puede visitar cuando el nivel de agua es bajo.

Mineral de Pozos

Mineral de Pozos

Sus yacimientos de oro, plata, manganeso, plomo, estaño, cobre y mercurio dieron gran prosperidad a este pueblo de Guanajuato. Desgraciadamente, una de las consecuencias de la Revolución Mexicana fue la caída de los precios de los metales, causando el eventual abandono del lugar.

Mineral de Angangueo

Mineral de Angangueo

Este lugar se encuentra en Michoacán y su abandono es relativamente reciente, pues en el año 2010, las fuertes lluvias causaron grandes inundaciones y avalanchas de lodo que obligaron a los habitantes a ser desalojados. El 11 de febrero de ese mismo año, el gobierno anunció la reubicación de los pobladores a otro municipio.

Cerro de San Pedro

Cerro de San Pedro

Se encuentra en San Luis Potosí y se descubrieron oro y plata desde el siglo XVI, con la llegada de los españoles a esta zona. Sus minas fueron explotadas hasta 1948, cuando una huelga de mineros ocasionó que la compañía que los empleaba se marchara del país, derrumbando la mina con explosivos en el proceso.