Los zancudos de Zaachila, habilidosos danzantes

Zaachila es una región del Valle de Oaxaca que lo tiene todo: riqueza cultural, variada gastronomía, historia, música, días de mercado de colorido único y danzas muy peculiares. Precisamente, hay un grupo de danzantes que se distingue por demostrar su pasión por este arte en las alturas. Se trata de los zancudos de Zaachila, una tradición que data de hace casi cien años.

Zancudos de Zaachila.
Foto: oaxacaculture.com

El origen de los zancudos de Zaachila

Sobre cómo nació la tradición de los zancudos de Zaachila existen varias teorías. La primera dice que hace algunas décadas cuando las calles del pueblo estaban inundadas de agua, los pobladores idearon cruzar de un lado a otro con el uso de zancos. Aunque existe otro relato que mezcla la fe y la devoción. Se dice que San Pedro bajó del cielo en persona para conversar con un anciano del pueblo. Le dijo que faltaban ocho días para su cumpleaños y le pidió que formara parejas de danzantes que se montaran sobre unos zancos y bailaran.

Zancudos de Zaachila.
Foto: twitter.com

Para ser uno de los zancudos de Zaachila se comienza a practicar desde muy chicos, más o menos entre los 12 y 14 años. Algunos son reclutados por el capitán de los zancudos, mismo que se encarga de instruirlos para fabricar los zancos, elaborados con ocotes colorados de más de dos metros. Quienes se adhieren al grupo, lo hacen por alguna promesa a San Pedro y les lleva casi dos meses aprender la danza.

Arte y valor en una danza

Solo los hombres baila. Lo hacen en pareja, por lo que algunos se disfrazan de mujeres y se cubren para proteger su identidad. La danza tiene lugar en las fiestas patronales importantes, pero es en barrio de San Pedro donde se practica con más devoción. Las celebraciones siempre comienzan aquí y se acompañan con banquetes, grupos musicales, chinas oaxaqueñas y monos de calenda.

Zancudos de Zaachila.
Foto: twitter.com

La riqueza cultural de esta población zapoteca se ve en tradiciones como la de los zancudos de Zaachila. Una danza que se ejecuta con mucho orgullo y pasión, y que además conjuga el valor y el arte, pues el miedo a caer desde las alturas pasa a segundo plano. La pericia, el ritmo y la resistencia de este grupo de danzantes oaxqueños es algo sorprendente que no te puedes perder.

Foto de portada: GT

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