Ubicado en las profundidades de la selva yucateca, el cenote Samula se convierte en la joya subterránea de México. En la bella caverna duerme un depósito acuífero tan puro como turquesa que se vuelve más intenso con la entrada de la luz todos los días. La claridad de su agua desnuda la fauna marina así como cada rincón de este refugio natural. Un sitio escondido bajo la tierra destinado a los aventureros de corazón.

Un tesoro subterráneo

El cenote Samula se ubica a tan sólo a un kilómetro del poblado de Dzitnup cerca de la ciudad de Valladolid. Su nombre significa “arenal anegado”. Es una cueva de tipo semi abierta con caída libre donde se puede descender por una escalera de piedra.

turista nadando dentro del cenote SamulaEl cuerpo acuífero dentro del cenote mide 35 metros de largo por 30 metros de ancho. Asimismo tiene una profundidad que va desde el metro hasta los 13.5 metros. El cenote cuenta con un enorme orificio en su parte superior. Desde ese punto descuelgan las raíces de un árbol de álamo por donde la luz mañanera calienta la cueva yucateca.

Tres niveles conforman la estructura de este mágico lugar. En un primer nivel se puede observar la belleza del lugar desde su parte más alta. En el segundo nivel se puede contemplar la inmensidad de este sitio desde otro angulo en unas escaleras de madera. Finalmente, en último eslabón te encontrarás con una diminuta isleta.

visitantes explorando el interior del cenote SamulaSus cristalinas aguas son perfectas para nadar, practicar snorquel y refrescarse con unos clavados. Los responsables del sitio proveen de equipo a los visitantes por una considerable cuota. También se puede disfrutar de la gran diversidad de peces que viven en este lugar. Los alrededores de este sitio pueden disfrutarse con una apacible caminata así como pasar una tarde de artesanías, comida y bebidas tradicionales del estado a unos kilómetros del cenote Samula.

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