Uno de los principales atractivos del estado de Chiapas es la gran cantidad de opciones ecoturísticas que hay para viajeros. Desde visitar el Cañón del Sumidero a realizar deportes de aventura en sus selvas, montañas y ríos, hay de todo. Es por ello que ahora hablaremos de un sitio en particular en esta entidad federativa: el conocido como Volcán Tacaná.

¿Qué es el Volcán Tacaná?

El Volcán Tacaná sirve como frontera natural entre México y Guatemala, al compartir éste el territorio de estos dos países. Su nombre proviene de la lengua hablada por la etnia maya Mam y se traduce aproximadamente como Casa de Fuego. Tiene una altura de cuatro mil 92 metros y está al noreste de la ciudad de Tapachula, dentro de Chiapas.

Al estar a una altura tan elevada, el Volcán Tacaná permite observar todos los tipos de vegetaciones a su alrededor. Específicamente, todos aquellos presentes en la Sierra Madre, al ser de los más altos en toda la región de Centroamérica. Su vegetación es increíblemente variada, siendo hogar de selvas tropicales, helechos arborescentes, selva de niebla y zacatonales, entre otra flora.

¿Qué ver?

Los zacatonales ya mencionados hacen que el Volcán Tanacá sea el hogar del único páramo de altura dentro de Chiapas. Un nombre popular que recibe esta formación es el de “faro del sur”, pues es un punto de referencia para muchos. En el caso de marineros, pueden divisarlo a varias millas náuticas de distancia, avisándoles cuándo entran a aguas mexicanas.

Volcán Tacaná

El 28 de enero de 2003, se declaró al Volcán Tanacá como Reserva de la Biósfera, efectivamente resguardando su naturaleza. En caso de excursión, se recomienda llevar una cuerda de 30 cm, lámpara, focos y baterías de repuesto para sustituir. Sea cual sea la razón de su visita, este sitio espera a ser descubierto como una joya del sureste mexicano.

 

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