Las calles empedradas, callejones y túneles de Guanajuato remontan su origen al pasado minero que enriqueció a esta hermosa ciudad. Y uno de los remanentes más impresionantes de esta época se encuentra en una mina que también sirve como mirador. Se trata de la Mina de Rayas, la más antigua en el estado y de las más antiguas en México.

Los orígenes de la Mina de Rayas

Mina de Rayas

El nombre del Mirador de Rayas se debe a  Juan Francisco de Rayas, quien descubrió la mina en el año 1550. Además, tiene una profundidad de 400 metros, lo que la hace no sólo de las más antiguas, sino también la de mayor profundidad en su momento. Eso hizo que Guanajuato alcanzara una prosperidad y una riqueza nunca antes vistas.

La prodigiosa vena que recorre tanto a la Mina de Rayas como a la Mina Mellado es objeto de leyendas. Se dice que limita la cañada de Guanajuato tanto por el norte como por el nororiente, dejando granes regalos mineros. En su superficie terrena una constelación de minas, tiros y bocaminas, contribuyendo a que esta mina pasara a la historia.

Un lugar de hermosos panoramas

Mirador de Rayas

En la actualidad, la Mina de Rayas continúa funcional, ocasionalmente pudiéndose ver a los mineros trabajando aquí, en su interior. Sin embargo, ahora este lugar se posiciona también como un lugar turístico y punto de reunión gracias a sus panorámicas. El llamado Mirador de Rayas es un lugar perfecto para venir a ver majestuosos atardeceres y llamativas puestas de sol.

Mina de Rayas

Es también un lugar ideal para venir a recorrer con amigos o en familia, pues no es un área transitada. Y a sus alrededores se encuentran otros sitios como el pueblo mineral de Santa Anna y Mineral de la Luz. Es por estas razones que visitar la Mina de Rayas y su espectacular mirador es algo que definitivamente no debes perderte.

 

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