En palabras de muchos, “Hollywood es el culpable”. A pesar de que ciertamente la manera en que las películas muestran a la comida mexicana influye en que el resto del mundo crea que probar nuestros platillos los hará terminar exhalando fuego por la boca o a punto de morir en el baño; el principal motivo es lo poco que conocen acerca de nuestra gastronomía.

Estos son los mitos de la comida mexicana que los extranjeros creen reales y la verdad sobre todos ellos.

  1. Todo pica

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En las películas, pedir un platillo mexicano es terminar con las papilas gustativas derretidas. El chile sí es un ingrediente común en nuestra gastronomía, pero no es la sal de todos los platillos. Hay de todos sabores y colores, y el picante es una opción entre toda la variedad.

Además, la persona que prepara los alimentos puede decidir qué cantidad usar. Lo que pasa es que en México somos valientes y aguantadores; no es nuestra culpa que los demás no puedan seguirnos el paso.

  1. Pasas de la mesa al hospital

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Falso como los cumplidos que te hacen tus tías. No sólo estamos acostumbrados a que los ingredientes sean frescos; los métodos de preparación siempre incluyen hervir, lavar, cocer o desinfectar la comida. Cosa que no en todos los países hacen.

Si se les irrita el estómago es porque pidieron platillos con los que incluso nosotros tomamos precauciones. Deberían preguntar antes de ordenar lo más exótico de la carta. Y, con honestidad, ¿qué es la vida sin un poco de riesgo?

  1. Engorda

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Quien no conoce mucho cree que los antojitos son toda la comida mexicana que existe. Nuestro pésame a esos ilusos. La preparación tradicional de nuestros platillos tiene alto valor nutrimental, no sólo grasa.

Obvio están esos guisos que te hacen plantearte ir al gym; como la mayoría de los antojitos mexicanos. Pero por eso se llaman “antojitos”; no “cómelos tres veces al día todos los días de la semana”. De hecho, muchas gastronomías tienen platillos que ponen en aprietos la cintura. No nos vengan con que puras ensaladas.

  1. Viene todo revuelto

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Otro de los mitos de la comida mexicana lo presentan como una de las escenas más comunes: un platón atiborrado con todo lo que encontraron en la cocina. Risible. Nuestros platillos sí son una mágica combinación de vastos ingredientes –envidiosos–, pero todo está fríamente calculado. Comemos por tiempos, un guisado a la vez. No tenemos miedo a pedir guarnición o algo para acompañar; sin embargo, no significa “échale todo”.

Nosotros sí tenemos estilo.

  1. Siempre lo mismo

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Entre los mitos de la comida mexicana que se creen los extranjeros está la inexplicable idea de que utilizamos muy pocos ingredientes, combinados de maneras distintas. ¡Por favor!

Vayan a Google y consulten cuántos ecosistemas y regiones climáticas tiene nuestro país. ¿En serio piensan que con una cantidad tan grande de plantas y animales vamos a usar siempre lo mismo? Es más, ¡hasta hongos e insectos sabemos preparar, para que se chupen los dedos! Sí tenemos algunos ingredientes que nos gustan mucho, como el jitomate y el maíz, pero prueben nuestros platillos y no podrán entender cómo vivieron sin ellos.

Finalmente, un dato para que aumenten su cultura general es que en el 2010 la cocina mexicana fue declarada patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Por si se les ofrece comer algo rico.