El Cubilete es uno de los sitios más frecuentados por los peregrinos guanajuatenses y también de otras partes del país. La razón es que aquí se encuentra una prueba del gran fervor religioso que acompaña al pueblo mexicano en su día a días. Esta evidencia sagrada es el monumento de Cristo Rey, una obra que esconde una gran historia detrás de ella.

Fotografía: justcheckin.com.mx

Breve historia del monumento a Cristo

Todo comenzó en 1919, cuando el obispo de León, Guanajuato, Emeterio Valverde, tuvo la idea de oficiar misa en la cima del cerro del Cubilete. La iniciativa encontró apoyo y se llevó a cabo, después, tras el éxito, se recabaron fondos para construir ahí un monumento conmemorativo del evento. La primera piedra se colocó el 12 de marzo de 1920, pero solo duró unos cuantos años antes de ser dinamitado por el gobierno debido a la crisis generada por la Guerra Cristera, en 1928. De esta explosión quedaron ilesos el corazón y el rostro de Cristo, que a la fecha se conservan en el museo del santuario.

A 26 años de que todo comenzara, en 1944, se puso la primera piedra del actual santuario. Después de varios estira y afloja con el gobierno, permisos negados y hasta la expulsión del país de algunos religiosos, el sueño de un santuario nacional en honor a Cristo Rey se hizo realidad. En la parte más alta se éste se encuentra el gigantesco monumento a Cristo Rey. Debajo, en su base, se encuentra la moderna basílica en forma de globo terráqueo, lista para alojar a un gran número de peregrinos, en especial para la fiesta de Cristo Rey, el 21 de noviembre.

Resultado de una promesa

Se escogió levantar un monumento a Cristo Rey porque México fue el primer país en el mundo en consagrase como servidor de Cristo Rey. El episcopado nacional aprobó la construcción de esta gran estatua como templo votivo. Es decir, se construyó para cumplir un voto o promesa hecha por los obispos mexicanos cuando el país se consagró a esta figura religiosa, el 11 de junio de 1914.

El monumento a Cristo Rey que se encuentra en la cima del Cubilete mide 20 metros de altura y pesa 80 toneladas. Se llega a ella por medio de un camino empedrado que rodea al cerro, con pendientes y muchas curvas. A los pies de la imagen, el santuario alberga varias piezas de arte. Además, está el museo Cristero, único en México por los objetos, fotografías, entrevistas gravadas, música y biblioteca que resguarda.

Fotografía de portada: desdelafe.mx

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