Cuando pensamos en la Riviera Maya, usualmente nos viene a la mente la imagen de paradisiacas y blancas playas. El mar azul que esconde innumerables corales y una vida nocturna que poco le envidia a otros destinos del mundo. Sin embargo, también esconde otros sitios que guardan un tipo distinto de belleza y misticismo, tales como la Laguna Nichupté.

¿Qué es Nichupté?

La Laguna Nichupté forma parte de Cancún, en el estado de Quintana Roo, que se comunica con el Caribe mexicano. Si bien se le conoce con el singular, es en realidad un sistema de lagunas y canales, todos éstos conectados. Los canales de Sigfrido y Nizuc, ambos bellos destinos ecoturísticos por sí mismos, complementan esta experiencia que se vive aquí.

Existen muchas maneras en las cuales puedes recorrer Nichupté, todas ellas ofreciéndote distintas alternativas para disfrutar de su hermoso paisaje. Si quieres tomarte tu tiempo, puedes optar por recorrerla por medio de kayak, disfrutando de sus sinuosos y frondosos manglares. Incluso puedes rentar una limo acuática para que tú y tus amigos puedan vivir juntos una experiencia que no olvidarán.

Una hermosa leyenda

Nichupté

En cambio, si lo tuyo es la velocidad y la adrenalina, Nichupté ofrece otras opciones para los amantes de la aventura. Aquí puedes navegar sus aguas por medio de jet skis e incluso de waverunners, algo para los más valientes. Finalmente, puedes nadar en la llamada Laguna del Amor, la cual tiene forma de corazón y que posee una leyenda.

Nichupté

Se dice que quien nade en esta laguna se transformará en sirena y en sus sueños convocará a su amor eterno. Así que no importa si es por diversión, aventura o, ¿por qué no? amor, vale la pena conocer Nichupté. Este pequeño paraíso perdido en Cancún que demuestra que en la Riviera Maya hay más que sólo muchas emocionantes playas.

 

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