Si pensamos en Papantla, viene automáticamente a la mente tres cosas. La primera de ellas es que se trata de un rincón en el estado de Veracruz. Por cierto, es famoso por ser considerado uno de los Pueblos Mágicos que tenemos en México. Posteriormente, es inevitable pensar en los famosos voladores de Papantla, un puñado de valientes hombres que arriesgan su vida por devoción. Finalmente nos remontamos a la exquisita vainilla.

Vainilla de Papantla

Es en este lugar donde se cultiva esta aromática vaina que se ha convertido en el alma de la repostería mexicana. Pero también otras naciones le han adoptado, gracias a sus poderosas propiedades que llenan los sentidos. Sin embargo, es Papantla el que se ganó la denominación de origen, por cultivar a la mejor de las mejores.

Tan importante resulta el cultivo que, si vas de visita por este lugar, es imperdible darte una vuelta por el Monumento a la vainilla. Este relata una historia a través de su escultura, la cual rinde tributo al origen de esta bella orquídea que perfuma las calles de Papantla.

Cultura totonaca y El Tajín

El Tajín

La cultura totonaca aún tiene relevancia en estos lares pues, es en estas tierras donde floreció una de las más importantes en Mesoamérica. Fue la misma que dio origen a la zona arqueológica del Tajín, cuya proximidad con Papantla es tal, que no debes dejar de escaparte a este lugar si tienes la oportunidad.

Más de Papantla

Ya adentrados en el corazón del pueblo, camina por la plaza central, en donde podrás resguardarte del calor bajo la sombra de los frondosos árboles, justo antes de que visites la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, el lugar más sacro de Papantla, el cual atrae a cientos de devotos de lugares circunvecinos.

No puedes irte sin antes visitar el museo de las máscaras o el de Totonacapan, ni mucho menos sin antes presenciar las 13 perfectas vueltas que los danzantes dan, entorno a un alto poste que une al cielo con la tierra y a lo divino con lo terrenal. Sé parte de esta práctica que se lleva a cabo desde hace varios cientos de años, a la cual incluso le han rendido tributo, a través de un Monumento al volador.

Finalmente, sorpréndete con el mural que se encuentra a lado de la parroquia y no olvides llevar contigo un poco de la más pura de las vainillas que podrás encontrar. Te aseguramos que no habrá quién se pueda resistir a tan exquisito souvenir.