Parque de la Pagoda, Japón sin salir de México

Ciudad de México parece una ciudad infinita, tan cosmopolita que en ella encuentran cabida distintas comunidades del mundo. Alrededor de la enorme urbe es habitual encontrar rincones que nos remontan a lejanos países, como el Barrio Chino en el Centro Histórico o el Pabellón Coreano en el Bosque de Chapultepec. Pero hay otro muy especial, un rinconcito en Coyoacán dedicado a la nación del Sol Naciente: el famoso Parque de la Pagoda.

Parque de la Pagoda en Ciudad de México.
Foto: muscache.com

Tranquilidad en el Parque de la Pagoda

El Parque Masayoshi Ohira, mejor conocido como el Parque de la Pagoda, es un oasis en medio de la ciudad en el que puedes disfrutar de un ambiente nipón sin ir muy lejos. La tranquilidad reina entre los cerezos y el espejo de agua que atrapa los anhelos y sueños de los paseantes. Este lugar se inauguró en la colonia Country Club en el año de 1942. Su característica más emblemática en aquel entonces era una pagoda, la cual fungía como oficinas. Lamentablemente, la famosa construcción se incendió en la década de los 70, pero heredó su nombre al parque.

Parque de la Pagoda.
Foto: gentokyo.moe

El Parque de la Pagoda se adornó para que fuera un rincón japonés en una de las colonias más bellas. Por aquí solían pasear actores y actrices de la época dorada del cine nacional, debido a su colindancia con los estudios Churubusco. También fue usado para algunas filmaciones, como “El Señor Fotógrafo”, que protagonizó Cantinflas en 1952.

Un escape al lejano oriente

Otra gran anécdota que tiene este parque es aquella que sucedió en 1980. Ese año recibió la visita del primer ministro de Japón Masayoshi Ohira. Era la primera ocasión que un político de ese cargo venía a México. El viaje marcó importantes relaciones entre ambos países, por eso el Parque de la Pagoda se bautizó con su nombre. Además, con el mismo motivo, se remodeló el lugar con un portal torii en medio del lago.

Parque de la Pagoda.
Foto: micamaramx.blogspot.com

Entrar al Parque de la Pagoda es como escaparse por un momento al lejano oriente. Puentes, estructuras, peces, cerezos, ciruelos y arces lo convierten en uno de los espacios favoritos de los capitalinos. Basta comenzar a recorrerlo para verse envuelto por una profunda tranquilidad. Puedes disfrutar de sus canchas, los juegos infantiles o simplemente admirar el atardecer desde una de las bancas. Tienes que conocer este auténtico pedazo de Japón en México.

Foto de portada: japomexico.files.wordpress.com

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